El reconocido analista de Cantor Fitzgerald, Brett Knoblauch, ha señalado que Bitcoin podría estar entrando en un ciclo bajista de varios meses, y que el mercado podría adentrarse en un "criptoinvierno" tan pronto como en 2026. A diferencia de ciclos anteriores, es poco probable que esta corrección venga acompañada de liquidaciones masivas o colapsos sistémicos, ya que la fuerza motriz del mercado está pasando de los inversores minoristas a las instituciones.
Pronóstico de ciclo: se acerca el invierno, pero la naturaleza ha cambiado
El último informe de Cantor Fitzgerald deja claro que el mercado cripto podría estar entrando en una nueva fase bajista. Según el analista Brett Knoblauch, el precio de Bitcoin lleva unos 85 días cayendo desde su último máximo y podría seguir bajo presión durante varios meses más. Cabe destacar que el precio de Bitcoin llegó a situarse por debajo de los 87 000 $ y actualmente fluctúa en torno a este nivel crítico.
El informe señala específicamente que el precio de Bitcoin incluso podría poner a prueba el coste medio de adquisición de alrededor de 75 000 $ que mantiene la empresa Strategy. Este umbral se considera un indicador clave del sentimiento general del mercado.
Transformación del mercado: del sentimiento minorista a la lógica institucional
La diferencia más fundamental de este ciclo es el cambio en el liderazgo del mercado. El informe de Cantor destaca que ahora son las instituciones, y no los inversores minoristas, quienes impulsan el mercado, y que la "desconexión" entre los precios de los tokens y los fundamentales on-chain se está ampliando. A medida que el capital institucional se convierte en la fuerza dominante, el mecanismo de fijación de precios del mercado pasa de una fase "impulsada por narrativas y basada en el sentimiento" a otra "impulsada por la liquidez y centrada en lo macroeconómico". La nueva demanda proviene cada vez más de inversores institucionales cuya lógica central es la asignación de activos y la gestión del riesgo, en lugar de la emotividad propia de los operadores minoristas.
Este cambio estructural se refleja en las cifras: a finales de 2025, la capitalización total del mercado cripto global superó por primera vez los 4 billones de dólares, y los activos gestionados en ETF vinculados a cripto superaron los 130 000 millones de dólares.
Desarrollo on-chain: DeFi y tokenización de activos desafían la tendencia bajista
Incluso con la presión sobre los precios de los tokens, la actividad on-chain sigue siendo sólida. Las finanzas descentralizadas (DeFi), la tokenización de activos y la infraestructura cripto continúan avanzando. La tokenización de activos del mundo real (RWA) se sitúa en el centro de esta tendencia. En 2025, el valor total de los RWA tokenizados on-chain (excluyendo stablecoins) alcanzó unos 33 000 millones de dólares. Los productos tokenizados de deuda pública estadounidense han liderado este crecimiento, con ofertas institucionales como el fondo BUIDL de BlackRock y la plataforma BENJI de Franklin Templeton impulsando la expansión del sector.
Otra tendencia destacable es la evolución de los exchanges descentralizados. Las previsiones del sector apuntan a que el mercado de DEX de perpetuos seguirá consolidándose, con plataformas como Hyperliquid manteniendo posiciones de liderazgo.
Punto de inflexión regulatorio: políticas más claras reducen barreras para las instituciones
La aprobación de la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales de EE. UU. (CLARITY Act) se considera un momento clave. Esta legislación aclara cuándo los activos digitales se consideran valores o materias primas y delimita las responsabilidades de los principales organismos reguladores. En julio de 2025, la firma de la Ley de Orientación y Establecimiento de la Innovación Nacional para las Stablecoins de Estados Unidos (GENIUS Act) estableció el primer marco regulatorio federal integral para las stablecoins. La claridad regulatoria ha reducido significativamente las barreras de entrada institucional al mercado cripto. Para el capital institucional, la incertidumbre en sí misma es un coste, y la ambigüedad regulatoria suele traducirse en riesgos extremos difíciles de cuantificar.
A nivel global, la Ordenanza de Stablecoins de Hong Kong entró oficialmente en vigor el 1 de agosto de 2025, sometiendo a las stablecoins respaldadas por fiat a un régimen de licencias. En Japón, el resumen de la reforma fiscal para el ejercicio 2026 propone posicionar gradualmente los criptoactivos como "productos financieros que ayudan a los ciudadanos a crear patrimonio", y ya se están debatiendo reducciones en los tipos impositivos asociados.
Perspectivas: oportunidades estructurales en pleno criptoinvierno
El informe de Cantor concluye que, aunque es poco probable que llegue un nuevo mercado alcista en 2026, la industria cripto está avanzando hacia una mayor institucionalización, cumplimiento normativo y riqueza de infraestructuras, incluso mientras los precios se enfrían. La investigación sectorial apunta a varias tendencias claras para los activos digitales en 2026. La tokenización de activos se está acelerando en todos los ámbitos, y la emisión de valores on-chain a gran escala está a punto de convertirse en un hito relevante para la industria.
Además, las stablecoins como infraestructura de entrada y salida experimentarán una actualización integral, integrándose aún más en el sistema financiero tradicional. Bancos e instituciones financieras de primer nivel aprovecharán las stablecoins para innovar en productos y expandir líneas de negocio. La convergencia entre IA y blockchain también se acelerará, y se espera que los agentes de IA evolucionen hasta convertirse en actores autónomos on-chain capaces de ejecutar operaciones financieras complejas dentro de marcos de smart contracts.
Estrategias para inversores: cómo navegar un posible criptoinvierno
Para los usuarios de Gate, comprender estos cambios estructurales del mercado es más importante que simplemente predecir los movimientos de precios. Conviene centrarse en activos clave como BTC y ETH. Las encuestas del sector indican que, incluso a medida que la liquidez global se recupera, el capital seguirá concentrándose en estos activos principales de alta calidad. Es recomendable apartar parte de la atención de las fluctuaciones de precios a corto plazo y enfocarse en los fundamentales on-chain. Métricas como el uso real de protocolos DeFi, la tasa de crecimiento de los RWA y los flujos on-chain de stablecoins pueden ofrecer una visión más fiel de la salud del sector que los precios de los tokens por sí solos.
A medida que el staking entra en la "era institucional", los trusts de activos digitales y los ETF se están consolidando como productos convencionales. Los inversores pueden exponerse a cripto a través de estos productos regulados, reduciendo al mismo tiempo los riesgos operativos y de custodia.
Cuando Bitcoin vuelva a situarse por debajo de los 87 000 $ a finales de 2025, el foco del mercado ya no estará únicamente en los gráficos de precios. El coste medio de adquisición de Bitcoin en manos de Strategy—en torno a los 75 000 $—podría convertirse en una nueva prueba de fuego para el sentimiento del mercado. Bajo la aparente quietud de la estancación de precios, los inversores institucionales están acumulando de forma constante a través de canales regulados, los volúmenes diarios de negociación en protocolos DeFi baten récords silenciosamente y la escala de la tokenización de RWA crece a ritmos de tres dígitos anuales. El mercado cripto está experimentando una transformación similar a la metamorfosis de un ecosistema: la quietud superficial del invierno oculta un crecimiento vigoroso bajo la superficie. La profundidad de este cambio estructural puede superar con creces lo que la mera volatilidad de precios es capaz de mostrar.


