La fundadora de ARK Invest, Cathie Wood, realizó una audaz predicción durante un reciente episodio del pódcast "Bitcoin Brainstorm": es posible que el gobierno de EE. UU. pronto deje de limitarse a mantener criptomonedas confiscadas y empiece a comprar Bitcoin directamente en el mercado abierto para fortalecer sus reservas estratégicas nacionales.
Según el plan actual del gobierno estadounidense, el objetivo final para sus reservas estratégicas de Bitcoin es alcanzar 1 millón de BTC. A fecha del 9 de enero de 2026, el precio de Bitcoin en Gate, uno de los principales exchanges de activos digitales del mundo, era aproximadamente de 90 104,00 $.
01 Estrategia de reservas
El interés estratégico del gobierno de EE. UU. por Bitcoin se ha formalizado mediante órdenes ejecutivas. Al inicio de su segundo mandato, la administración Trump firmó una orden para establecer un mecanismo nacional de reservas de Bitcoin, a menudo comparado con una "reserva de oro de Fort Knox" adaptada a la era digital.
Sin embargo, como señala Wood, hay una característica clave en esta reserva: todo el Bitcoin acumulado hasta ahora proviene de activos incautados en acciones policiales, no de compras proactivas en el mercado.
Actualmente, el Departamento del Tesoro de EE. UU. posee unos 198 000 Bitcoin confiscados a delincuentes, lo que lo convierte en una de las mayores reservas públicas de criptoactivos gestionadas por un gobierno en la historia.
02 Predicción principal
La tesis central de Wood apunta a una contradicción fundamental. Observa que el gobierno parece reacio a utilizar fondos públicos para comprar Bitcoin directamente, aunque el objetivo inicial de reservas es de 1 millón de BTC, muy por encima de las tenencias actuales.
"Creo que finalmente empezarán a comprar", afirmó Wood con claridad en el pódcast. Considera que pasar de una recepción pasiva a una adquisición activa es una evolución inevitable en la política de reservas.
Más allá de las compras directas, Wood también predice que la administración Trump impulsará una política fiscal de "exención de minimis", que permitiría que pequeñas transacciones con criptomonedas queden exentas del impuesto sobre plusvalías. Esto reduciría aún más las barreras para que los estadounidenses participen en el mercado cripto.
03 Impulso político
Wood sostiene que es poco probable que la administración Trump relaje su apoyo a las criptomonedas en 2026, a mitad de su segundo mandato, y expone varios motivos.
En primer lugar, los propios intereses de la familia Trump en el sector cripto siguen creciendo. En segundo lugar, en las anteriores elecciones presidenciales de EE. UU., la industria cripto emergió como una fuerza política relevante: la propia Wood apoyó abiertamente a Trump y contribuyó a su campaña de reelección.
"Lo más importante es que no quiere ser un presidente en funciones sin poder", analizó Wood. "Quiere uno o dos años más de gestión productiva, y creo que ve en las criptomonedas un camino hacia el futuro."
04 Marco normativo
Las criptomonedas se han convertido en un eje central para la administración Trump. El presidente ha firmado dos órdenes ejecutivas para establecer una reserva cripto y ha creado un grupo de trabajo liderado por equpo especial de David Sacks.
El grupo dirigido por Sacks emitió en julio de 2025 una serie de recomendaciones políticas, que incluyen ampliar la autoridad de la Commodity Futures Trading Commission para regular el mercado spot de activos digitales que no sean valores.
De forma relevante, el grupo de trabajo ha solicitado a los departamentos del Tesoro y de Comercio que exploren vías para aumentar las reservas de Bitcoin sin afectar el presupuesto, aunque hasta ahora no se han realizado compras.
05 Perspectiva de mercado e institucional
Al analizar el año 2025, Wood y Lorenzo Valente, de ARK, señalan que el mercado cripto experimentó volatilidad y caídas repentinas. Valente añade que los nuevos participantes se están tomando el sector más en serio, y sus estrategias a largo plazo podrían contribuir a estabilizar el mercado.
Wood adopta una visión prudente sobre la adopción institucional de Bitcoin en 2025, considerando la posibilidad de un ciclo de cuatro años. Ofrece un dato clave: "Si logramos superar este año y este ciclo, y la caída de Bitcoin se mantiene por encima del 30 %—en lugar del 50 %, 60 % o incluso 70 %—, eso ya es un éxito."
Esta atención a la resiliencia del mercado podría ser el contexto de su predicción sobre una postura gubernamental más activa.
06 Iniciativas estatales e impacto nacional
Las decisiones federales no ocurren de forma aislada. Estados como Florida y Texas están impulsando de manera independiente leyes para crear sus propias reservas de criptomonedas, lo que refleja un reconocimiento generalizado del valor estratégico de esta clase de activos.
Cuando comiencen las compras nacionales directas, el impacto será profundo. No solo elevaría a Bitcoin al estatus de activo estratégico nacional, sino que también introduciría en el mercado a un comprador soberano sin precedentes.
Los datos de Gate muestran que, a 9 de enero de 2026, Bitcoin cotizaba cerca de los 90 104,00 $. Si el gobierno inicia compras, el momento, la escala y la estrategia de su entrada serán factores clave para la evolución del mercado cripto global.
Escasez y valor estratégico de Bitcoin
En comparación con activos estratégicos tradicionales como el oro, una de las características definitorias de Bitcoin es su escasez absoluta. Wood lo ha subrayado en varias ocasiones: "La diferencia entre el oro y Bitcoin es que, cuando el precio del oro sube, aumenta la producción y la oferta crece más rápido. Eso no sucede con Bitcoin."
Con un suministro fijo de 21 millones de monedas, Bitcoin es, en teoría, aún más resistente a la inflación que cualquier moneda soberana, lo que constituye una de las principales razones por las que los países consideran incorporarlo a sus carteras de reservas.
Perspectivas de futuro
En los parlamentos de Florida y Texas, los legisladores debaten cómo incorporar activos digitales a los tesoros estatales. Mientras tanto, en la oficina de ARK Invest en Nueva York, Cathie Wood observa en la pantalla de su ordenador cómo el precio de Bitcoin supera la barrera de los 90 000 $.
Para ella, esto es mucho más que un simple movimiento de precio: ve una trayectoria clara que se extiende desde Wall Street hasta la Avenida Pensilvania en Washington. El próximo lote de Bitcoin en la reserva nacional podría dejar de llevar la etiqueta de "confiscado" y pasar a denominarse "adquirido".


