
Bitcoin es el pilar sobre el que se construye toda la industria de la cadena de bloques y ocupa un lugar único en el sector de los activos digitales. Reconocido como la blockchain 1.0, el mercado lo considera principalmente una herramienta de reserva de valor resistente a la inflación. A partir de Bitcoin han surgido numerosas bifurcaciones y proyectos de escalabilidad, como Litecoin (LTC), conocida como "el oro y la plata de las criptomonedas", así como BCH y BSV, orientados a ampliar la capacidad de la red. Todos estos proyectos se agrupan en la categoría de reserva de valor.
Gracias al avance del sector blockchain, la tendencia muestra que las bifurcaciones de Bitcoin han ido perdiendo protagonismo. Litecoin, que en su momento complementó a Bitcoin como reserva de valor, también ha perdido atractivo para el mercado. Los intentos de escalabilidad de BCH y BSV han puesto de manifiesto una cuestión esencial: es muy difícil conciliar reserva de valor y medio de pago, por lo que estos proyectos han ido desapareciendo del radar de los inversores.
En consecuencia, en las estrategias de asignación de activos digitales, los tokens derivados de bifurcaciones, extensiones y escalados de Bitcoin podrían ir perdiendo el favor del mercado y ver una progresiva retirada de fondos. Los inversores deberían valorar cuidadosamente y evitar este tipo de proyectos en sus carteras.
Ethereum (ETH) es el exponente de la blockchain 2.0, conocido como el "rey de las cadenas públicas", ocupa el segundo puesto por capitalización de mercado y concentra grandes expectativas en el sector. Ethereum ha destacado sobre otras cadenas públicas gracias a la introducción de los contratos inteligentes, que han dotado al ecosistema de una infraestructura potente para el desarrollo de aplicaciones.
La actualización por fusión de Ethereum ha sido un hito fundamental, no solo para Ethereum sino para toda la industria, y ha marcado un antes y un después en el sector. Este cambio no solo ha modificado el mecanismo de consenso, sino que abre nuevas posibilidades para el futuro de la red.
El ecosistema de Ethereum es extremadamente dinámico y muestra un potencial enorme para superar a Bitcoin en el futuro. En especial, la actualización a Ethereum 2.0 ha generado grandes expectativas, destacando especialmente el efecto deflacionario derivado del paso al consenso PoS. Esta reducción, comparable al halving de Bitcoin, se conoce en la comunidad como el "triple halving".
Mientras que Bitcoin reduce su emisión a la mitad cada 4 años, tras la fusión Ethereum ha reducido su producción en torno al 90 %, lo que equivale a tres halvings de Bitcoin a la vez. Cuando este triple halving se combina con el mecanismo de quema EIP-1559, siempre que la red se mantenga activa, la emisión será inferior al ritmo de destrucción, reduciendo el suministro total y entrando en fase deflacionaria. En un contexto de fuerte desequilibrio entre oferta y demanda, esto puede impulsar notablemente el valor de Ethereum a largo plazo.
La cadena pública (public chain) es una red blockchain abierta a todo el mundo. En una cadena pública, cualquier usuario puede operar como nodo y todos los nodos son públicos y transparentes. Cualquier persona puede participar en el cálculo, leer datos en la cadena, enviar transacciones, competir por la validación y obtener confirmaciones válidas. La característica principal de la cadena pública es que ningún individuo o entidad puede controlar o manipular los datos, lo que garantiza la descentralización y la seguridad del sistema.
La cadena pública es la base sobre la que se construye toda la industria blockchain: solo sobre una infraestructura robusta pueden desarrollarse aplicaciones específicas, lo que la convierte en un elemento clave del sector. Una cadena pública madura y estable debe ser lo suficientemente descentralizada, ofrecer alta seguridad y un rendimiento excelente, además de operar de forma sostenida a largo plazo para lograr el reconocimiento del mercado.
La primera cadena pública basada en blockchain fue la de Bitcoin. El desarrollo de estas redes es un desafío complejo que requiere gran capacidad técnica y respaldo financiero. En los primeros tiempos, muchos proyectos eran simples modificaciones y optimizaciones de la red de Bitcoin, como las distintas bifurcaciones y Litecoin (LTC).
La llegada de Ethereum supuso una transformación radical al introducir los contratos inteligentes, permitiendo a los usuarios crear sus propias aplicaciones en la red y dando paso a la era blockchain 2.0. No obstante, Ethereum tiene deficiencias claras: congestión frecuente, lentitud y tarifas de gas cada vez mayores. En 2017, el lanzamiento del juego "CryptoKitties" en Ethereum provocó tal congestión que la red estuvo cerca del colapso.
Este episodio evidenció el problema central de las cadenas públicas: el conocido "trilema de la escalabilidad", donde resulta prácticamente imposible alcanzar al mismo tiempo escalabilidad, seguridad y descentralización. Vitalik planteó un modelo simple, en el que cada lado del triángulo representa una de estas propiedades, y cada solución logra solo dos de ellas. La búsqueda de respuestas a este trilema impulsó una nueva ola de proyectos en 2017, como EOS, NEO, TRON (TRX) y Qtum. Sin embargo, tras la euforia del mercado alcista y la falta de soluciones efectivas, junto con ecosistemas poco desarrollados, muchos proyectos entraron en declive.
En los últimos mercados alcistas, el auge de aplicaciones como DeFi, NFT, GameFi, metaverso y SocialFi ha supuesto retos y oportunidades para las cadenas públicas. Por un lado, la aparición masiva de DApp ha causado congestión y elevados costes en Ethereum; por otro, han surgido alternativas de alto rendimiento como Avalanche, Solana y Fantom.
En la búsqueda de soluciones, ha surgido el concepto de ecosistemas multichain, como Cosmos, Polkadot y Avalanche, que agrupan múltiples redes blockchain independientes que colaboran y se comunican dentro de un ecosistema mayor.
DeFi es uno de los ámbitos clave en las cadenas públicas, y el volumen total bloqueado (TVL) es un indicador esencial de la actividad del ecosistema, que merece la atención continua de los inversores. De cara al futuro, estos proyectos innovadores y de alto rendimiento son dignos de seguimiento.
Layer 0 hace referencia a los recursos fundamentales y la capa de comunicación, mientras que Layer 1 es la propia cadena de bloques. El mecanismo de consenso de Layer 1 determina las reglas de uso de Layer 0, y juntas forman el sistema en cadena. Layer 2, en comparación con Layer 1, es el conjunto de soluciones fuera de la cadena orientadas a mejorar la escalabilidad.
Tras el auge de DeFi en 2021, el volumen de transacciones en Ethereum alcanzó máximos históricos, lo que generó una demanda enorme y un rápido aumento de los costes. Las tarifas de gas excesivas y los largos tiempos de confirmación perjudicaban la experiencia de usuario y crearon una necesidad urgente de mejorar la escalabilidad. Layer 2 surge precisamente porque Layer 1 ha alcanzado su límite práctico.
Las soluciones de escalado en Layer 1 —como el aumento de tamaño de bloque en Bitcoin, la introducción de SegWit y el paso de PoW a PoS y el sharding en Ethereum 2.0— son intentos en la propia Layer 1. Sin embargo, los avances han sido lentos y no han supuesto una mejora significativa del rendimiento, por lo que el foco del mercado se ha desplazado a Layer 2 en busca de soluciones disruptivas.
Las soluciones de escalabilidad Layer 2 no modifican el protocolo base de la cadena, es decir, no alteran la descentralización ni la seguridad de Layer 1. Mejoran el rendimiento mediante la interacción entre contratos inteligentes en cadena y datos fuera de la cadena. En síntesis, los contratos inteligentes ejecutan el cálculo en Layer 2 y, al final, escriben el resultado en Layer 1 para su confirmación definitiva. En el mercado, Layer 2 suele referirse a soluciones sobre Ethereum para mejorar su rendimiento global.
Ethereum busca resolver el trilema de la escalabilidad utilizando conjuntamente soluciones de Layer 1 y Layer 2. El sharding es la estrategia de Layer 1, mientras que en Layer 2 se exploran canales de estado (State Channels), sidechains, Plasma y Rollups.
Rollups es la tecnología de escalado más extendida en Ethereum. Se divide en dos categorías principales: Optimistic Rollups, que emplean pruebas de fraude (Fraud Proof), con proyectos destacados como Arbitrum y Optimism; y ZK Rollups, basados en pruebas de validez (Validity Proof), donde todas las transacciones que llegan a la red principal de Layer 1 deben verificarse mediante pruebas de conocimiento cero, como ZKSync y StarkNet. Estos cuatro proyectos son las soluciones Layer 2 más representativas.
Tanto los desarrollos OP como ZK cuentan con el respaldo de capital de grandes inversores como a16z y Paradigm. En cuanto a desarrollo, la tecnología OP es más madura y Arbitrum lidera el ranking de TVL, con amplia diferencia respecto a ZKSync y StarkNet. Sin embargo, el potencial de mejora de rendimiento de ZK sigue siendo superior, aunque limita su expansión el hecho de que no es compatible de forma nativa con EVM ni con todos los casos de uso, por lo que su ecosistema avanza más despacio que OP.
Las Finanzas Descentralizadas (Decentralized Finance, DeFi) han mantenido una gran relevancia desde 2020, convirtiéndose en parte fundamental del desarrollo del sector. DeFi abarca una amplia gama de servicios financieros: préstamos, pagos, stablecoins y exchanges descentralizados.
La principal ventaja de DeFi es que los usuarios pueden acceder a servicios financieros (préstamos, trading, etc.) sin depender de instituciones centralizadas. Estos servicios se ofrecen a través de aplicaciones descentralizadas (DApp) y funcionan mediante contratos inteligentes en la blockchain, logrando una verdadera descentralización. La mayoría de los proyectos DeFi están desplegados en la cadena pública de Ethereum y se han diversificado hacia préstamos, derivados, stablecoins, seguros y otros subsectores.
Entre los principales activos DeFi por capitalización destacan: UNI, LINK, AAVE, MKR y RUNE, que representan las diferentes áreas de uso del sector DeFi.
UNI es el token de gobernanza e incentivos de Uniswap, el exchange descentralizado líder sobre Ethereum. Uniswap está orientado a crear una infraestructura financiera altamente descentralizada y sin intermediarios. Emplea el modelo de creador de mercado automatizado (AMM) para facilitar el intercambio de tokens. Otros tokens similares son SUSHI, CRV y 1INCH, que conforman el ecosistema de exchanges descentralizados.
Chainlink es la red de oráculos líder basada en Ethereum. Su función principal es proporcionar datos reales y verificables a los contratos inteligentes. El oráculo actúa como un puente entre el mundo off-chain y el on-chain, conectando el universo virtual con la realidad. Gracias a Chainlink, los contratos inteligentes pueden acceder de forma segura y fiable a información externa, ampliando sus posibilidades de uso.
Aave es un protocolo de préstamos open-source y no custodio sobre Ethereum que ofrece servicios de depósito y préstamo. En la plataforma, los usuarios pueden alternar entre tipos de interés variables y estables, lo que les da más flexibilidad. Aave ha introducido además innovaciones como los préstamos flash, ampliando los casos de uso en DeFi. Tokens similares son COMP y MKR, que impulsan el mercado de préstamos descentralizados.
Los NFT (Non-Fungible Token), o tokens no fungibles, son activos digitales basados en blockchain que representan objetos únicos e irrepetibles, como arte digital o coleccionables. La mayoría de las criptomonedas, incluidas Bitcoin y Ethereum, son activos fungibles, pues cada unidad es esencialmente idéntica, como ocurre con el dinero.
En cambio, los NFT son completamente distintos: no pueden intercambiarse de forma equivalente, ya que cada NFT es único. Por definición, son insustituibles y no pueden cambiarse entre sí, igual que la "Mona Lisa" es irreemplazable por su valor artístico e histórico. Los NFT comparten esta característica de singularidad.
Los primeros casos de uso de los NFT incluyen arte digital, coleccionables, vídeos, música y objetos de juego. Con el avance tecnológico y la maduración del mercado, sus aplicaciones se han expandido. Proyectos destacados como NBA Top Shot (basado en Flow) y Decentraland (con MANA) han atraído gran atención en el mercado.
Entre los principales activos relacionados con NFT destacan: APE, FLOW, SAND, THETA, CHZ, ENJ y MANA. Es importante señalar que estos activos no son NFT en sí, sino tokens nativos de plataformas NFT que sostienen el funcionamiento y desarrollo de cada ecosistema.
El equipo de Dapper Labs desarrolló en 2017 el primer juego blockchain de la historia, CryptoKitties. El lanzamiento de CryptoKitties congestionó gravemente la red de Ethereum, lo que llevó al equipo a plantear la creación de una cadena pública escalable para miles de millones de usuarios. En 2020 se lanzó Flow, cuya primera aplicación fue NBA Top Shot, que superó los 700 millones de dólares en transacciones en solo 6 meses, demostrando el potencial y el rendimiento de esta cadena.
SAND, el token de The Sandbox, es la moneda de pago del mundo virtual Sandbox. Los jugadores pueden usar SAND para comprar terrenos virtuales (LAND) y adquirir NFT en el Marketplace. El token permite crear, poseer y monetizar experiencias de juego en la red Ethereum. En Sandbox, los usuarios pueden jugar, crear contenidos, coleccionar NFT, ganar recompensas, participar en la gobernanza y ser auténticos propietarios de sus activos.
ApeCoin es un proyecto descentralizado inspirado en Bored Ape Yacht Club (BAYC) de Yuga Labs, uno de los NFT más populares y con titulares de renombre. ApeCoin es el token de gobernanza del ecosistema APE y se utiliza para impulsar y recompensar el desarrollo de la comunidad Web3, apoyando el crecimiento del ecosistema BAYC.
Chiliz es una plataforma blockchain orientada a mejorar la experiencia de los aficionados en la industria deportiva y de entretenimiento. Su plataforma de participación de fans se basa en la infraestructura blockchain de Chiliz y utiliza CHZ como token nativo. Chiliz ofrece servicios oficiales de emisión de tokens de fans a marcas como el FC Barcelona, Juventus y Paris Saint-Germain, proporcionando nuevas formas de interacción para los seguidores.
MANA es el token de gobernanza de Decentraland, una plataforma virtual descentralizada centrada en juegos y mundos virtuales. MANA se utiliza para comprar productos y servicios digitales en Decentraland, como tierras virtuales, edificios y objetos coleccionables. Cabe destacar que Grayscale Trust mantiene posiciones en MANA, lo que refleja el interés institucional en el proyecto.
Las monedas meme son activos digitales emitidos en torno a elementos virales de internet, ya sea una idea, una imagen o un meme. Las comunidades online crean monedas inspiradas en estos memes. Un ejemplo es Dogecoin, cuyo logotipo procede de un célebre meme del Shiba Inu japonés, lo que le proporciona una gran capacidad de difusión y viralidad.
Las principales características de las monedas meme son: descentralización completa, gestión y promoción comunitaria, ausencia de recaudación o reparto al equipo y distribución justa. Por su carácter interactivo y viralidad, resultan muy atractivas para los jóvenes. El auge de Dogecoin está directamente relacionado con la promoción constante de Elon Musk, CEO de Tesla, en redes sociales.
Entre los activos meme más populares están DOGE (Dogecoin), SHIB (Shiba Inu) y AKITA (Akita Inu). Muchos de ellos llevan nombres de animales, por lo que también se les conoce como "monedas de animales". Su precio suele fluctuar al compás de Dogecoin, formando el llamado segmento Dogecoin.
Dogecoin es la primera moneda meme y su precio se ha disparado por la atención y promoción de Elon Musk. Su éxito ha generado la aparición de numerosos tokens comunitarios y una explosión de lanzamientos en 2021. Sus rasgos habituales son: emisión muy elevada, precio unitario muy bajo y barrera de entrada reducida.
Sin embargo, la mayoría de estos tokens carecen de utilidad real y suelen surgir por el miedo a perderse la subida de Dogecoin (FOMO), lo que provoca oscilaciones extremas. Cuando el mercado es optimista, entran grandes flujos de capital y los precios suben rápidamente; si aparecen noticias negativas, los inversores venden de forma masiva y los precios caen en picado. Por eso, invertir en monedas meme requiere máxima prudencia y conciencia del alto riesgo que implican.
GameFi fusiona el mundo del juego (Game) y las finanzas (Finance): consiste en ofrecer productos financieros descentralizados en formato lúdico. GameFi gamifica las reglas de DeFi y convierte los objetos y derivados del juego en NFT, creando un nuevo modelo de economía del juego.
El rasgo más destacado de GameFi es el modelo "Play to Earn" (jugar para ganar). En los juegos tradicionales, los activos pertenecen a la empresa; en GameFi, los usuarios poseen realmente los activos del juego, que se convierten en equipamiento o herramientas. Además, los usuarios pueden obtener recompensas comerciables participando en el juego.
Las mecánicas principales de los proyectos GameFi incluyen rol, espacios virtuales, crianza y combate, construcción multijugador, entre otras. Frente a la minería de liquidez tradicional, GameFi ofrece mayor interacción, experiencia e inmersión, así como más diversión, atrayendo a una base de usuarios más amplia.
El almacenamiento descentralizado es una tecnología innovadora que utiliza el espacio de disco de múltiples máquinas en red, integrando estos recursos dispersos en un solo sistema virtual. Los datos se almacenan distribuidos entre los diferentes nodos y no en un único servidor o centro de datos. El almacenamiento descentralizado es una infraestructura clave en la era Web3 y fundamental para una red verdaderamente descentralizada.
En el ámbito del almacenamiento descentralizado, más allá del referente Filecoin, existen proyectos destacados como Arweave, Sia, Storj, Bluzelle, Crust y Chia, cada uno con características técnicas y ventajas propias.
El fundador de Filecoin (FIL) es Juan Benet. En 2014, inició el proyecto IPFS (InterPlanetary File System), un protocolo de transmisión distribuido punto a punto que busca una red más abierta, rápida y segura. El proyecto ha recibido inversiones de fondos como Sequoia Capital, Stanford, Y Combinator, los hermanos Winklevoss y Distributed Capital.
Filecoin es el token de la red IPFS y funciona como capa de incentivos para recompensar servicios de almacenamiento y recuperación o para pagar tarifas en la propia red. Es el referente del almacenamiento descentralizado y ocupa una posición clave en el mercado.
El objetivo inicial de Arweave era lograr almacenamiento de datos permanente, desde páginas web y correos electrónicos hasta imágenes y publicaciones en redes sociales. Utiliza el consenso PoA (Proof of Access) y un riguroso sistema de verificación de datos. Además, Arweave ha creado una comunidad de reparto de beneficios y emitido el Profit Sharing Token (PST), permitiendo a sus miembros compartir los ingresos generados por el desarrollo de la red.
Storj es una plataforma de almacenamiento en la nube descentralizada que compite con Amazon S3. Sus principales clientes son empresas y particulares que ya utilizan Amazon S3. Storj ofrece el mismo nivel de servicio, pero con menor coste, descentralización y protección de la privacidad. Al distribuir los datos por nodos de todo el mundo, garantiza mayor seguridad y fiabilidad.
La industria de los activos digitales ha generado decenas de segmentos en más de diez años de evolución. En este artículo se presentan brevemente 9 segmentos clave, cada uno con proyectos destacados que merecen un análisis profundo. Comprender los aspectos básicos y las referencias de cada segmento ayuda a los inversores a crear su propia lista de oportunidades y a prepararse para el futuro.
La cadena de bloques es una tecnología de registro descentralizada aplicable a múltiples sectores. Bitcoin es una criptomoneda basada en blockchain, es decir, una aplicación concreta de la tecnología. En resumen: blockchain es la base y Bitcoin el producto resultante.
Los activos digitales incluyen criptomonedas, NFT y tokens. A diferencia de los activos tradicionales, los activos digitales se basan en tecnología blockchain, son descentralizados, permiten trading 24/7, ofrecen alta liquidez global y transparencia en el volumen de trading, mientras que los tradicionales dependen de la ubicación y el horario y requieren intermediarios.
Un contrato inteligente es un código que se ejecuta automáticamente en la cadena de bloques, permitiendo el cumplimiento de acuerdos sin intermediarios. En los activos digitales, automatiza transacciones, verifica operaciones, gestiona la propiedad y ejecuta lógica financiera compleja, mejorando la eficiencia, reduciendo costes y aportando transparencia.
DeFi son servicios financieros sobre blockchain sin bancos como intermediarios. Las diferencias principales: las finanzas tradicionales están gestionadas por instituciones, DeFi por contratos inteligentes; las tradicionales tienen barreras de acceso, DeFi es global y abierta; las tradicionales tienen límites de capital, DeFi permite una liquidez dinámica y creciente.
Un NFT (token no fungible) representa un activo digital único con un identificador exclusivo. A diferencia de tokens fungibles como Bitcoin o Ethereum, los NFT no son intercambiables y cada uno tiene valor y características propias. Se usan sobre todo en arte digital, coleccionismo o inmuebles virtuales y destacan por su prueba de propiedad y escasez.
La tecnología blockchain es segura, pero los activos digitales pueden exponerse a riesgos como la gestión de claves privadas, estafas o vulnerabilidades en contratos inteligentes. Es fundamental elegir plataformas fiables, proteger las claves y estar alerta ante ataques de phishing. En general, el sector avanza hacia una mayor seguridad.
La billetera es la herramienta para almacenar y gestionar activos digitales, y puede ser caliente (online, cómoda pero con más riesgo) o fría (offline, más segura). Para una gestión segura, conviene custodiar bien las claves privadas, activar la autenticación en dos pasos, hacer copias de seguridad de la frase semilla y evitar operar en redes inseguras.
La minería consiste en validar bloques con potencia de cálculo para obtener tokens; el staking, en bloquear activos para validar la red y recibir rentabilidad; el airdrop, en recibir tokens gratuitos de un proyecto. Todas son formas de obtener criptoactivos, pero la minería requiere hardware, el staking implica bloquear fondos y el airdrop no tiene coste.
Un token es un activo digital emitido en una blockchain que representa un valor o derecho específico. "Moneda" suele referirse a la criptomoneda nativa de una red (como Bitcoin), mientras que el token se crea sobre una blockchain existente y puede tener valor de gobernanza, utilidad o coleccionable.











