
Al operar con criptomonedas, generas inmediatamente un hecho imponible que exige una documentación y declaración rigurosas. La IRS considera las plusvalías de las criptomonedas como operaciones sobre bienes, no como intercambios de divisas, por lo que cada vez que vendes o intercambias activos digitales, debes calcular y declarar las ganancias o pérdidas correspondientes en tu declaración de impuestos. Saber calcular los impuestos sobre criptomonedas es esencial para los traders que quieren cumplir con la normativa y evitar sanciones o auditorías costosas.
La tributación de plusvalías se basa en un sistema dual que afecta considerablemente tu carga fiscal. Las plusvalías a corto plazo, por activos mantenidos un año o menos, tributan como renta ordinaria al tipo marginal, que puede llegar al 37 % según el tramo de ingresos. Las plusvalías a largo plazo, por activos con más de un año de tenencia, disfrutan de tipos preferentes del 0, 15 o 20 % dependiendo de tu estado civil y nivel de ingresos. Esta diferencia incentiva a los traders a registrar con detalle los periodos de tenencia. Al calcular tu obligación fiscal, debes identificar el coste de adquisición (precio de compra más comisiones) y restarlo del importe obtenido en la venta. El resultado es tu ganancia o pérdida sujeta a impuestos. Para quienes realizan numerosas operaciones al año, este proceso se vuelve mucho más complejo, ya que la IRS exige el registro individual de cada transacción sin permitir compensaciones globales a nivel de cartera.
La guía fiscal sobre plusvalías en criptomonedas exige a los traders conocer las fechas de adquisición y los métodos de disposición concretos. Si al vender una parte de tus tenencias no especificas qué monedas concretas estás vendiendo, la IRS aplica por defecto el método “first-in, first-out”, lo que puede perjudicar tu posición fiscal. Si, en cambio, registras adecuadamente cada lote y lo identificas en el momento de la venta, puedes aplicar métodos alternativos como “highest-cost-first” o la identificación específica para reducir tu carga fiscal. Los traders que operan en plataformas como Gate deben asegurarse de que sus registros incluyan fecha, cantidad, precio y método de adquisición de cada activo, ya que esta información es clave en la declaración y ante una posible auditoría.
| Categoría de plusvalía | Periodo de tenencia | Rango de tipo fiscal | Traders aplicables |
|---|---|---|---|
| Corto plazo | Menos de 1 año | 10-37 % (renta ordinaria) | Day traders activos |
| Largo plazo | Más de 1 año | 0 %, 15 % o 20 % | Inversores a largo plazo |
| Cartera mixta | Varía según posición | Tipos combinados | La mayoría de traders |
La minería y el staking de criptomonedas plantean situaciones fiscales distintas al trading, ya que la IRS los considera ingresos ordinarios y no plusvalías. Al recibir monedas nuevas por minería o recompensas de staking, debes declarar el valor de mercado de esos activos en el momento de recepción como ingresos en el Formulario 1040, generando así una obligación fiscal inmediata aunque no vendas el activo. Para usuarios DeFi que participan en yield farming, pools de liquidez o préstamos, cada distribución de recompensas es un hecho imponible que debe declararse por separado.
El momento en que se reconoce el ingreso es crucial para mineros y stakers que gestionan sus impuestos en 2025. Debes declarar el ingreso en la fecha exacta en que adquieres el control de la recompensa, usando el precio de mercado de ese día. Si la minería de Bitcoin genera una moneda valorada en 45 000 $ el 15 de enero, debes tributar por 45 000 $ independientemente de si el valor varía antes de la venta. Las recompensas de staking distribuidas por protocolos DeFi siguen el mismo principio, aunque identificar el momento exacto puede ser difícil con distribuciones automáticas de smart contracts. Muchas plataformas DeFi emiten extractos de recompensas, pero verificar los registros en blockchain sigue siendo fundamental para que el software fiscal cripto funcione correctamente con datos completos y fiables.
La complejidad aumenta porque mineros y stakers tributan primero por los ingresos recibidos y después, si venden los activos, por las plusvalías que se generen. Así, un minero que obtiene recompensas por 100 000 $ al año debe pagar primero por ese ingreso y, si el activo se revaloriza y lo vende, tributar de nuevo por la plusvalía. Los contribuyentes involucrados en DeFi y NFT deben llevar un control exhaustivo de la fecha de adquisición de cada recompensa, ya que determina si la plusvalía será de corto o largo plazo. A diferencia de la inversión tradicional, las recompensas cripto no pueden diferirse ni trasladarse a cuentas con ventajas fiscales, lo que complica la liquidez para quienes participan activamente en minería y staking.
Los NFT presentan situaciones fiscales especialmente complejas, ya que combinan características de bienes coleccionables, activos intangibles e instrumentos especulativos. Al comprar un NFT, estableces un coste de adquisición que debes conservar para futuros cálculos fiscales. Si lo vendes con beneficio, tributas por plusvalía, igual que con las criptomonedas. Sin embargo, el hecho imponible que muchos usuarios de Web3 ignoran ocurre al usar una criptomoneda para comprar un NFT, ya que la IRS considera que has realizado un intercambio sujeto a impuestos, y debes declarar plusvalía o pérdida por la criptomoneda utilizada, no solo por la venta final del NFT.
Por ejemplo, compras Ethereum por 2 000 $ y meses después, cuando cotiza a 3 000 $, lo usas para comprar un NFT. Acabas de generar una plusvalía imponible de 1 000 $, aunque aún no hayas vendido el NFT ni lo vayas a monetizar en varios años. Esta imposición sobre pasos intermedios sorprende a muchos inversores Web3, sobre todo a quienes adquieren varios NFT mediante swaps en vez de con fiat. Además, si recibes NFT a través de airdrops, recompensas o distribuciones comunitarias, debes declarar el valor de mercado como ingreso ordinario en el momento de la recepción, igual que en la minería. Determinar el valor exacto de NFT recién distribuidos puede ser complicado si no hay volumen de mercado suficiente o precios establecidos.
Los royalties por ventas secundarias de NFT añaden otra dificultad al cumplimiento fiscal de quienes operan con coleccionables digitales. Si has creado o minteado un NFT que genera royalties, debes declarar esos ingresos como actividad económica si es tu negocio, o como ingresos varios si es actividad pasiva. La IRS vigila especialmente la fiscalidad de NFT, dada la asociación histórica del sector con la especulación y valoraciones dudosas. Es clave conservar documentación exhaustiva (hashes de transacciones en blockchain, direcciones de wallet, fechas de adquisición y valoraciones independientes) para justificar tu declaración en caso de auditoría. Los traders deben utilizar software fiscal especializado que analice datos en blockchain y clasifique correctamente las operaciones con NFT en distintas redes.
Las obligaciones fiscales de 2025 establecieron un marco obligatorio que se mantiene en 2026, y exige a brokers y custodios de activos digitales presentar el Formulario 1099-B por operaciones con criptomonedas, y en ciertos casos el Formulario 8300 si se superan determinados umbrales con bienes asimilables a efectivo. Estos formularios aportan a la IRS datos que se cruzan con las declaraciones de los contribuyentes, elevando la probabilidad de detectar errores u omisiones. Si has operado en exchanges o plataformas como Gate, recibirás formularios 1099-B con tus ingresos brutos y, según el caso, el coste de adquisición, dependiendo del tipo de activo y de si tu broker dispone de esa información.
Para cumplir en 2026, empieza por reunir los registros de todas las plataformas donde conserves activos digitales. Consolida los historiales de operaciones de exchanges, protocolos DeFi, transferencias P2P y wallets hardware en un sistema contable unificado. Calcula la base ajustada de cada posición, sumando el coste original y cualquier recompensa reinvertida o comisión. Verifica los formularios 1099 recibidos frente a tus propios registros, y si hay discrepancias, corrígelas mediante declaraciones complementarias o documentación justificativa. La regulación de FinCEN sobre tenencias de criptomonedas en el extranjero se ha ampliado, obligando a quienes tienen cuentas fuera de EE. UU. con ciertos activos digitales a presentar declaraciones adicionales más allá de la declaración fiscal ordinaria.
Prepara la presentación generando informes con software fiscal cripto que implemente el método de “identificación específica” si has designado lotes concretos para la venta. Este software debe calcular automáticamente plusvalías a corto y largo plazo, aplicar reglas de wash-sale si se adecuan a tu estrategia, y generar formularios listos para su presentación electrónica. Conserva documentación de respaldo, como capturas de exploradores blockchain, extractos de exchanges y registros de valoración para activos sin valor de mercado claro, como tokens DeFi nuevos o recompensas comunitarias. El refuerzo de la IRS en recursos para fiscalidad digital implica que los traders con registros exhaustivos demuestran voluntad de cumplimiento y reducen el riesgo de auditoría, a diferencia de quienes presentan documentación incompleta o contradictoria. Presenta la declaración completa en plazo para evitar sanciones e intereses acumulados durante el año.











