
Las soluciones de escalado de Ethereum layer 1 marcan un cambio estructural en la forma en la que la principal plataforma global de smart contracts gestiona la congestión de red y los costes de transacción. Desde su lanzamiento, Ethereum ha tenido limitaciones en el volumen de transacciones, con una arquitectura inicial capaz de procesar unas 15 transacciones por segundo. Este cuello de botella supuso retos importantes para desarrolladores y usuarios, sobre todo en periodos de alta actividad, cuando las comisiones de gas alcanzaban niveles prohibitivos. El hard fork Fusaka, desplegado el 3 de diciembre de 2025, supone un hito en la evolución de Ethereum, al introducir tecnologías que abordan directamente estos problemas de infraestructura. En vez de depender solo de Layer 2, los desarrolladores han adoptado una estrategia de escalado dual: refuerzan la base Layer 1 y, al mismo tiempo, optimizan la eficiencia de las redes Layer 2. Este enfoque reconoce que una capa base sólida beneficia a todo el ecosistema, desde los validadores individuales hasta los protocolos DeFi que gestionan cientos de miles de millones en valor bloqueado. Las iniciativas de optimización del gas cap y el aumento de los límites de gas son el resultado de años de investigación y ajuste de protocolo, con mejoras tangibles en la eficiencia de la red y la experiencia del usuario en cualquier tipo de transacción.
Las técnicas para reducir las comisiones de gas en Ethereum han evolucionado de forma notable tras las mejoras introducidas por el hard fork Fusaka y posteriores refinamientos. El cambio más relevante es el aumento del block gas limit, que ha pasado de 45 millones a 150 millones, lo que supone más del triple de capacidad. Esto repercute directamente en la reducción de costes de transacción, ya que cada bloque admite más operaciones y aumenta la oferta frente a la demanda. Además del aumento de capacidad, los desarrolladores han introducido el EIP-7883 para ajustar el pricing de ModExp y el EIP-7825 para optimizar el gas cap en las transacciones, reduciendo así la carga computacional en distintos escenarios. El ahorro en las comisiones ronda el 70 % respecto a los máximos de 2024, una mejora que refuerza la competitividad de la plataforma. La integración de Verkle Trees agiliza el acceso y la verificación de estado, reduciendo la carga de los validadores sin comprometer la seguridad. PeerDAS (Peer Data Availability Sampling) también aligera el trabajo de los validadores al permitirles muestrear datos en lugar de descargar bloques completos para su verificación. Estas mejoras técnicas actúan de forma conjunta: los límites de gas más altos aumentan el número de transacciones por bloque, y los precios optimizados garantizan que cada operación paga una comisión ajustada a su carga real. Así, Ethereum pasa de ser una red donde incluso transferencias simples resultaban costosas, a una plataforma donde las operaciones rutinarias apenas consumen gas. Este avance responde a las demandas históricas de los desarrolladores, eliminando barreras económicas para la innovación y facilitando el acceso a nuevos casos de uso, como la tokenización de activos reales o las finanzas descentralizadas institucionales.
| Mejora técnica | Método anterior | Implementación actual | Impacto |
|---|---|---|---|
| Block Gas Limit | 45M | 150M | Capacidad x3,3 |
| Fee Pricing | Mecanismos fijos | Optimización EIP-7883/7825 | Reducción del 70 % desde 2024 |
| Data Verification | Descarga completa | Muestreo PeerDAS | Menos ancho de banda para validadores |
| State Access | Merkle proofs estándar | Verkle Trees | Verificación más eficiente |
La hoja de ruta tras Fusaka incluye el esperado hard fork Glamsterdam, previsto para 2026, que reforzará la escalabilidad y eficiencia de Ethereum con mecanismos avanzados de resistencia a la censura y tiempos de bloque inferiores. Glamsterdam es el siguiente paso en la serie de actualizaciones de escalado L1, construyendo sobre Fusaka y sumando funciones pensadas para nuevas demandas de mercado. La actualización Hegota, en sinergia con Glamsterdam, aporta optimizaciones en la capa de ejecución, incrementando el rendimiento de transacción sin sacrificar descentralización ni la participación de validadores. Estas mejoras reflejan el compromiso de Ethereum con la evolución continua; Fusaka no es una meta final, sino parte de un proceso iterativo. La estrategia secuencial demuestra un diseño de protocolo avanzado: cada hard fork suma tecnologías que multiplican los beneficios de red a largo plazo. Los bloques más rápidos y la resistencia a la censura de Glamsterdam responden a requisitos institucionales, donde los agentes sofisticados exigen garantías de ejecución y finalización comparables a la infraestructura financiera tradicional. La eficiencia de ejecución que aporta Hegota permite que, aunque Layer 2 siga creciendo hasta miles de transacciones por segundo, Layer 1 mantenga la robustez necesaria como ancla de seguridad sin congestión. Esta secuencia de hard forks confirma el cambio de mentalidad: el escalado de Ethereum Layer 1 es un proceso evolutivo, no un arreglo puntual. El ciclo de desarrollo de dos años que incluye Fusaka, Glamsterdam y Hegota ejemplifica el rigor en pruebas y consenso comunitario antes de cambios de protocolo que afectan a miles de millones en activos y operaciones críticas a escala global.
La optimización del gas cap en Ethereum incrementa el rendimiento de transacciones al definir estructuras de costes lógicas, alineadas con la complejidad computacional y eliminando ineficiencias en la tarificación. Con el gas cap de 30 millones de transacciones vía EIP-7825, los costes de operaciones complejas son previsibles y se evitan escenarios donde cálculos excesivamente costosos saturen el bloque. A diferencia de un simple aumento del gas limit, esta técnica reorganiza la tarificación y asignación del espacio disponible entre transacciones competidoras. Las operaciones complejas, como los intercambios descentralizados o liquidaciones en lending protocols, salen especialmente beneficiadas, ya que sus costes reflejan mejor el consumo real, dejando atrás los sobreprecios de algoritmos heredados. Antes, algunas operaciones computacionales costaban varias veces más que su consumo real, lo que desincentivaba aplicaciones útiles. El ajuste ModExp del EIP-7883 es ejemplo de esta lógica: abarata las operaciones criptográficas entre un 30 y un 40 % al reflejar su coste computacional real. Para soluciones Layer 2 que publican lotes de transacciones en Ethereum, esta optimización reduce drásticamente los costes de liquidación, ya que solo pagan por los datos resumen, no por cada operación individual. Así, plataformas Layer 2 como Arbitrum y zkSync mantienen tarifas bajas para el usuario y mejoran su sostenibilidad. Gestores de bóvedas y firmas de trading, antes limitados por el coste de estrategias complejas, pueden ejecutar operaciones sofisticadas de gestión de riesgos a un coste asumible. El resultado es una mejora no solo en capacidad absoluta, sino en eficiencia de uso, gracias a incentivos económicos racionales que reflejan el consumo real de recursos.
La hoja de ruta de escalado de Ethereum evidencia cómo los hard forks sucesivos y la implementación de nuevas tecnologías se combinan para multiplicar la capacidad de transacción, manteniendo la seguridad y la descentralización. Actualmente, la arquitectura alcanza unas 1.000 transacciones por segundo en Layer 1 con las mejoras de Fusaka, un salto desde las 15 originales. Sin embargo, el verdadero salto en escalabilidad llega con Layer 2, que ya procesa entre 3.700 y 7.000 transacciones por segundo en rollups como los compatibles con Solana y Arbitrum, con una capacidad agregada de hasta 10.000 TPS al operar varias soluciones Layer 2 en paralelo. Esta estructura piramidal responde a una estrategia clara: Layer 1 aporta seguridad y disponibilidad de datos, mientras Layer 2 asume la ejecución masiva. El upgrade Glamsterdam, con bloques más rápidos, elevará Layer 1 a entre 2.000 y 3.000 transacciones por segundo, reforzando la base de seguridad que permite la expansión Layer 2. Los desarrolladores que acceden a Ethereum a través de plataformas como Gate ya aprovechan casos de uso antes inviables: micropagos por contenidos digitales, transacciones en tiempo real en juegos o trading de alta frecuencia en plataformas DeFi se vuelven posibles gracias a los nuevos costes y capacidades. El éxito de esta hoja de ruta depende de la adopción sostenida de Layer 2 y de una Layer 1 mejorada, que hace que la liquidación en Layer 2 sea más accesible y fiable. Los inversores institucionales consideran ahora a Ethereum como capa de liquidación para operaciones multimillonarias, con expectativas realistas respaldadas por infraestructura real, no solo por previsiones. El avance de 1.000 a 10.000 TPS y más allá representa no solo un salto técnico, sino económico, permitiendo la entrada de nuevos mercados y aplicaciones al ecosistema. Este enfoque integral resuelve el trilema de descentralización, seguridad y escalabilidad mediante innovación tecnológica distribuida en todas las capas y ciclos del protocolo.











