
La SEC ha intensificado sus prioridades de inspección para 2025, centrándose especialmente en el cumplimiento de la Net Capital Rule, la Customer Protection Rule y los marcos de ciberseguridad. ZBT se ha posicionado estratégicamente en este panorama regulatorio en transformación. La Division of Examinations ha anunciado que los programas, políticas y procedimientos de cumplimiento estarán sujetos a una revisión rigurosa, con especial atención a la resiliencia operativa y la supervisión de proveedores externos. Este entorno regulatorio exige a las instituciones la implementación de controles internos sólidos que equilibren la innovación con la protección del inversor.
La infraestructura de ZBT responde específicamente a estos requisitos gracias a su arquitectura criptográfica descentralizada. La plataforma emplea zero-knowledge proofs y trusted execution environments para posibilitar cálculos verificables fuera de la cadena, manteniendo estándares estrictos de confidencialidad de los datos. Este diseño técnico está alineado con las Regulaciones S-ID y S-P de la SEC, que exigen salvaguardas integrales para la información de los clientes en las empresas de servicios de inversión electrónica. Los productos zkStaking, zkLogin y ProofYield de ZBT son ejemplo de este enfoque centrado en el cumplimiento, al proporcionar mecanismos de staking programables y alineados con la normativa que no requieren exposición de datos sensibles. Con 139 035 holders en la red BSC y una capitalización de mercado de 20 millones de dólares, ZBT demuestra que la privacidad de nivel institucional y los marcos compatibles con la SEC pueden coexistir. A medida que las expectativas regulatorias aumentan en 2025, las plataformas que integran privacidad con garantías criptográficas transparentes se posicionan de forma ventajosa para la adopción institucional y la aprobación regulatoria.
La infraestructura zero-knowledge constituye una solución avanzada para la histórica tensión entre la privacidad del usuario y el cumplimiento normativo. ZEROBASE utiliza zero-knowledge proofs y trusted execution environments para permitir la verificación de identidad sin exponer datos personales sensibles, replanteando desde la raíz la forma en que pueden cumplirse las obligaciones de KYC/AML. El entorno regulatorio en 2025 exige medidas de cumplimiento estrictas. El Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la UE entró en vigor a principios de 2025, estableciendo requisitos completos en los Estados miembros. En Estados Unidos, la GENIUS Act creó un marco federal para emisores de activos digitales, mientras que la FATF Travel Rule sigue obligando a la divulgación detallada de información para transferencias por encima de los umbrales establecidos.
| Enfoque | Nivel de privacidad | Capacidad de cumplimiento | Riesgo de exposición de datos |
|---|---|---|---|
| KYC tradicional | Limitado | Auditoría completa | Alto |
| KYC Zero-Knowledge | Alto | Verificación selectiva | Mínimo |
Zerobase implementa zkKYC con firmas de revelación selectiva y pruebas basadas en atributos, permitiendo a las instituciones verificar el cumplimiento sin revelar información personal. Las entidades financieras demuestran su adhesión a las normas KYC/AML y a los controles de sanciones mediante verificación zero-knowledge, garantizando el cumplimiento normativo y preservando la privacidad del usuario. Las recientes sanciones, incluida una multa de 500 millones de dólares a un exchange importante por infracciones de AML, subrayan la importancia crítica de una infraestructura de cumplimiento robusta. La infraestructura zero-knowledge permite a las plataformas aplicar principios de minimización de datos conforme al RGPD y cumplir los estándares de conservación de datos durante cinco años requeridos en la mayoría de jurisdicciones. Esta arquitectura establece lo que los expertos en cumplimiento denominan framework de compliance-by-design, integrando los requisitos regulatorios en los propios protocolos criptográficos en lugar de tratarlos como una cuestión administrativa secundaria.
Las auditorías con zero-knowledge proofs suponen una transformación esencial en la forma de demostrar la seguridad de los protocolos blockchain ante las instituciones. A diferencia de las auditorías tradicionales de smart contracts, que validan transiciones de estado, las auditorías ZK validan la corrección computacional y los mecanismos de ejecución subyacentes tanto en operaciones off-chain como on-chain. Esta diferencia es clave para protocolos que requieren certeza matemática en sus capas de verificación.
El proceso de auditoría abarca varias dimensiones técnicas. La validación de la corrección de circuitos garantiza que los sistemas de restricciones generen pruebas fiables en todas las condiciones. La verificación formal de contratos de verificación, como en los sistemas zk-based, establece garantías demostrables sobre los mecanismos de validación de pruebas. Esta verificación multinivel cubre toda la pila zk, desde los primitivos criptográficos hasta la implementación.
La adopción institucional se acelera cuando las firmas de auditoría demuestran cobertura de pila completa e integración en el ecosistema. Empresas como Nethermind combinan investigación criptográfica y capacidad de auditoría en producción, realizando verificaciones formales de los principales protocolos zk. Su auditoría de infraestructura sobre SP1, por ejemplo, valida mecanismos contables críticos mediante métodos criptográficos en lugar de pruebas tradicionales.
La diferencia de transparencia entre las auditorías tradicionales y las zk tiene especial relevancia para las redes de validadores. Los validadores pueden verificar criptográficamente las afirmaciones computacionales sin ejecutar todas las operaciones, reduciendo la carga y manteniendo garantías de seguridad. Esta eficiencia permite la participación institucional en la validación descentralizada sin comprometer los supuestos de confianza.
Cuando las instituciones evalúan infraestructura blockchain, la existencia de auditorías zk rigurosas demuestra compromiso con la seguridad matemática y la computación verificable. Este rigor técnico genera confianza institucional y posiciona a los protocolos con auditoría integral como infraestructuras fiables para aplicaciones de nivel institucional y estrategias de integración de activos reales.











