Bitcoin y el oro llevan años reconocidos como reservas de valor fiables. Tradicionalmente, el oro se considera un activo refugio, mientras que a Bitcoin se le denomina con frecuencia "oro digital", especialmente cuando aumentan la incertidumbre macroeconómica o las expectativas de inflación. Analizar la ratio de precios Bitcoin/Oro permite a los inversores evaluar los cambios en las preferencias del mercado entre activos de riesgo y refugios seguros. Una ratio más alta indica que Bitcoin supera al oro, mientras que una ratio más baja refleja una mayor demanda de oro en el mercado.

Gráfico: https://www.gate.com/trade/BTC_USDT
Informes recientes destacan que Mike McGlone, estratega jefe de materias primas de Bloomberg, observa una presión creciente sobre la ratio Bitcoin/oro a medida que disminuye el apetito por el riesgo. Prevê que el valor de Bitcoin respecto al oro podría bajar de unas 20 onzas de oro por BTC a 10 onzas por BTC, lo que sugiere que una depreciación cercana al 50 % es más probable que una subida. Este cambio no significa que el precio nominal de Bitcoin vaya a desplomarse, pero sí que su poder adquisitivo frente al oro disminuiría de forma considerable.

Gráfico: https://goldprice.org/
Los datos recientes del mercado muestran que la ratio Bitcoin/Oro ha caído de forma acusada desde finales de 2024. La cantidad de oro que puede comprarse con un BTC está disminuyendo. Esta tendencia refleja una subida del precio del oro, un debilitamiento del BTC o ambos factores. Analistas señalan que este descenso de la ratio es más que una fluctuación puntual: responde a una mayor demanda de refugio y a la entrada de capital en el oro en el contexto macroeconómico de 2025.
El oro ha recibido flujos de capital constantes a lo largo de 2025, ofreciendo un rendimiento sólido y empujando la ratio aún más abajo. Mientras tanto, el precio nominal de Bitcoin sigue mostrando volatilidad, pero su valor relativo respecto al oro está bajo presión. Los datos del mercado confirman el claro mejor comportamiento del oro frente a Bitcoin en 2025, lo que alimenta la aversión al riesgo y canaliza más capital hacia activos en oro.
Aunque la visión del analista de Bloomberg es relevante, no implica necesariamente un escenario negativo para las perspectivas de Bitcoin:
Los inversores deben tener presente que el valor relativo y el precio absoluto son conceptos distintos. Una asignación de activos y una gestión de riesgos eficaces exigen atender a múltiples señales del mercado.
La competencia entre Bitcoin y el oro va más allá de las cifras: refleja cómo el mercado percibe el apetito por el riesgo y la demanda de activos refugio. Aunque los datos y el análisis actuales sugieren que Bitcoin afronta obstáculos frente al oro, se trata de una tendencia de mercado, no de un veredicto absoluto. Para los inversores a largo plazo y los operadores activos, monitorizar las valoraciones relativas y el entorno macroeconómico general sigue siendo una estrategia fundamental.





