
Fuente: https://www.gate.com/trade/ZEC_USDT
En el otoño de 2025, las monedas de privacidad vuelven a ocupar el centro del debate. Diversos estudios de mercado y análisis sectoriales muestran que la histórica privacy coin Zcash (ZEC) ha experimentado una subida explosiva de precio: desde septiembre de 2025, el valor de ZEC se ha multiplicado varias veces, lo que refleja un renovado interés en la privacidad on-chain. Los analistas consideran que el fortalecimiento global de la regulación KYC y medidas similares está impulsando de nuevo la demanda de anonimato en blockchain. Maja Vujinovic, cofundadora de Digital Assets Growth, señala: “Los reguladores están aplicando el KYC de forma estricta en todas partes, por lo que los usuarios que buscan privacidad están regresando a las transacciones on-chain.” En definitiva, una combinación de factores ha impulsado el auge de activos como ZEC y ha reavivado el debate sobre un nuevo ciclo para los protocolos de privacidad.

Fuente: https://z.cash/
En la “vieja era” del desarrollo de protocolos de privacidad, Zcash y Monero se consolidaron como los proyectos más representativos. Zcash, lanzado en 2016, fue pionero en el uso de pruebas de conocimiento cero zk-SNARK en blockchain, permitiendo cifrar y ocultar participantes y montos en transacciones protegidas. Las primeras versiones (Sprout/Sapling) introdujeron direcciones transparentes y protegidas, y las actualizaciones posteriores (como el protocolo Orchard) reforzaron la privacidad y escalabilidad. Monero proporciona privacidad por defecto en todas sus transacciones desde 2014: sus tecnologías clave incluyen direcciones ocultas, firmas de anillo y transacciones confidenciales RingCT, asegurando que los datos de emisor, receptor y monto sean irrastreables públicamente en la cadena. Estos mecanismos alcanzaron gran popularidad durante el mercado alcista de 2017 y ante la creciente demanda de pagos anónimos.
No obstante, el auge de las monedas de privacidad conllevó una regulación más estricta. En 2018, la Agencia de Servicios Financieros de Japón exigió a los exchanges nacionales eliminar monedas de privacidad como Monero y Zcash; en 2021, Corea del Sur prohibió de forma absoluta el soporte y trading de privacy coins en plataformas de intercambio. Informes de 2024 documentan más de 60 casos de eliminación de monedas de privacidad a nivel global, con Monero como la más afectada. Ese mismo año, el Parlamento Europeo aprobó el reglamento Markets in Crypto-Assets (MiCA), que impone límites severos a los criptoactivos anónimos que no cumplen con los requisitos de trazabilidad y compliance, elevando las barreras regulatorias para las plataformas principales. Bajo esta presión, la liquidez y aceptación de las monedas de privacidad se desplomó. Por ejemplo, en los datos de 2025—aunque ZEC haya repuntado recientemente—la capitalización total de activos relacionados con privacidad sigue siendo muy inferior a la de las criptomonedas principales, representando una fracción mínima del mercado cripto y evidenciando su presencia limitada en los mercados convencionales.
Ante las limitaciones de las monedas de privacidad tradicionales, los protocolos de nueva generación exploran enfoques técnicos diversos:

Fuente: https://aztec.network/
Protocolo de privacidad programable Layer 2 en Ethereum, que se autodenomina “ordenador mundial de privacidad”, ofreciendo privacidad opcional tanto en transacciones como en smart contracts. En Aztec, cada wallet es un smart contract; los usuarios deciden qué información de activos es pública o privada. El equipo de Aztec ha desarrollado el lenguaje de programación Noir y un sistema eficiente de pruebas SNARK para smart contracts privados. Actualmente, Aztec está en fase testnet y planea lanzar puentes de privacidad (conexión con Arbitrum, Base, etc.) para habilitar privacidad en protocolos DeFi existentes.

Fuente: https://dex.penumbra.zone/tournament
Red privada PoS y DEX cross-chain construida con Cosmos SDK. Penumbra registra todo el valor en un único pool protegido multi-activo y admite transacciones privadas para cualquier activo compatible con IBC. El sistema integra staking privado y voto secreto. En su testnet, Penumbra logró transferencias IBC cross-chain (por ejemplo, conexión con la testnet de Osmosis para mapear activos de otras cadenas en su pool protegido), permitiendo que cualquier activo IBC se negocie de forma privada. El diseño del protocolo hace que los activos se protejan automáticamente al ingresar y se revelen al retirarse—ofreciendo “privacidad por defecto en toda la cadena”, sin pools transparentes.

Fuente: https://www.zama.org/
Proyectos como Zama exploran la encriptación completamente homomórfica para potenciar protocolos de privacidad. Zama ha construido una capa de confidencialidad que puede conectarse a cadenas existentes, permitiendo ejecutar smart contracts sobre datos cifrados y mantener la privacidad con FHE y computación multipartita. Su FHE virtual machine (FHEVM) permite contratos Solidity con entradas cifradas, y el desencriptado lo gestiona una red de nodos de umbral. Investigaciones demuestran que esta “capa de computación cifrada” puede cubrir cadenas como Ethereum y Solana sin migración de activos.
Estos nuevos protocolos destacan la composabilidad y flexibilidad: suelen integrarse en grandes ecosistemas (Ethereum, Cosmos) y conectar con DeFi, DAOs y otras aplicaciones. Algunas soluciones también abordan el compliance: por ejemplo, el proyecto Inco se equipara a la capa TLS/SSL en blockchain, permitiendo que autoridades accedan a la información necesaria mediante controles programables; el concepto “Privacy Pools” de Vitalik Buterin y otros utiliza pruebas de conocimiento cero para que los usuarios demuestren la legitimidad de sus fondos manteniendo el anonimato—buscando equilibrio entre compliance y privacidad.
En composabilidad, los protocolos de privacidad de nueva generación se basan en plataformas de smart contracts o frameworks cross-chain y son compatibles con DeFi y otras aplicaciones. Por ejemplo, Aztec y Nocturne se despliegan en Ethereum y se conectan con Uniswap o Yearn; Penumbra usa IBC para integrarse en Cosmos y habilitar trading privado cross-chain. En cambio, Zcash y Monero son más aislados: sirven principalmente como tokens de pago y no participan en ecosistemas financieros ni ofrecen privacidad programable.
En compliance, los nuevos protocolos incorporan mecanismos auditables o de divulgación selectiva. Por ejemplo, Privacy Pools de Vitalik permiten publicar pruebas de conocimiento cero que cumplen requisitos regulatorios—demostrando fuentes legítimas de fondos sin revelar todo el historial; Inco admite permisos programables para compartir el estado cifrado con auditores. Así, los nuevos protocolos contemplan necesidades de compliance. Las monedas de privacidad tradicionales ofrecen anonimato total por defecto, sin opciones integradas de cumplimiento—lo que explica su prohibición en muchas jurisdicciones.
En funcionalidad, los nuevos protocolos ofrecen escenarios y herramientas más avanzados. Aztec permite crear smart contracts privados para votaciones DAO confidenciales o préstamos privados; Penumbra es más que un DEX privado—también soporta staking y gobernanza privada. En cambio, las monedas de privacidad tradicionales se centran en transferencias anónimas y funcionalidad limitada.
En resumen, los protocolos de privacidad de nueva generación superan a las monedas tradicionales en composabilidad, compliance y funcionalidad, gracias a integración profunda, mecanismos de cumplimiento adicionales y privacidad programable.
Los protocolos de privacidad adquieren nuevo impulso en 2025 por varios factores convergentes. En primer lugar, los cambios regulatorios llevan a los mercados a buscar soluciones de privacidad compatibles. Aunque muchos países endurecen las restricciones sobre privacy coins, surgen soluciones técnicas que equilibran el cumplimiento—como Privacy Pools. Datos sectoriales muestran que la demanda de transacciones privadas crece: diversos estudios revelan que las operaciones de privacidad representan una parte creciente de la actividad cripto, lo que indica que la necesidad de confidencialidad transaccional se fortalece—no solo como especulación.
En segundo lugar, los avances en IA y analítica on-chain elevan el estándar de protección de la privacidad. El equipo de Aztec advierte que, a medida que las herramientas de IA y vigilancia on-chain (Chainalysis, TRM) se vuelven más potentes, pronto las direcciones ordinarias podrían vincularse a identidades reales—haciendo imprescindible contar con salvaguardas robustas. Por ejemplo, el análisis de datos masivos y algoritmos de machine learning pueden revelar patrones y conexiones de identidad, lo que lleva a instituciones y usuarios a priorizar el secreto transaccional.
Además, la demanda real aumenta. A medida que los activos migran a blockchain y las instituciones se incorporan, su necesidad de privacidad crece: un cofundador de Aztec admitió que, al diseñar la emisión de bonos empresariales on-chain, “los usuarios potenciales no operarían sin protección de privacidad.” Está claro que los grandes activos financieros y las empresas tradicionales requieren garantías sustanciales para trasladar sus negocios a blockchain. Igualmente, los casos de pago—como transferencias de moneda digital o swaps de stablecoins—exigen que los datos transaccionales estén debidamente protegidos.
En conjunto, estos factores están impulsando un nuevo ciclo de revalorización para los protocolos de privacidad en 2025: el cumplimiento normativo impulsa la innovación; la IA intensifica la demanda de privacidad; los activos reales y los pagos crean casos de uso tangibles para la tecnología de privacidad.

A continuación, algunos de los principales proyectos de privacidad y sus avances recientes:
El sector de los protocolos de privacidad atraviesa un momento crítico de transición entre paradigmas. De cara al futuro, se espera una integración más profunda entre tecnologías avanzadas de privacidad y los ecosistemas blockchain principales—aportando confidencialidad a DeFi, activos RWA y pagos. Para cumplir con los requisitos regulatorios, las nuevas herramientas de privacidad pueden requerir funciones de divulgación selectiva o auditabilidad. El reto está en mejorar el rendimiento y la usabilidad sin sacrificar descentralización ni garantías de privacidad. Técnicamente, reducir los costes computacionales de pruebas de conocimiento cero y FHE, optimizar hardware dedicado, garantizar la seguridad de los protocolos y mejorar la experiencia de usuario son desafíos de largo plazo.
En definitiva, la privacidad ha dejado de ser opcional—ahora es infraestructura esencial para el desarrollo de blockchain. Como afirman los líderes del sector: “La privacidad ya no es una función de nicho—es requisito para aplicaciones serias.” El futuro de los protocolos de privacidad depende de la innovación técnica continua junto con la evolución de los marcos regulatorios—para lograr la verdadera “privacidad programable” y una adopción masiva.





