En una reevaluación general del lavado de dinero (AML) en criptomonedas, Ana Carolina Oliveira, directora de cumplimiento en Venga, argumenta que las criptomonedas no son las únicas responsables de los flujos ilícitos, pero no pueden escapar a la responsabilidad. Las finanzas tradicionales aún experimentan actividades ilícitas a una tasa al menos el doble, con estimaciones que sugieren que más del 90% de estos casos pasan desapercibidos. El libro mayor inmutable de la blockchain ofrece una ventaja potencial: cuando ocurre un delito, la pista es visible de principio a fin. El desafío, según Oliveira, no es demonizar las criptomonedas, sino evolucionar el sistema AML para cubrir tanto CeFi como DeFi, a través de fronteras y regímenes regulatorios. El Reglamento AML de la UE 2024/1624 es un paso importante, pero no reemplaza las sólidas y prácticas salvaguardas en toda la industria.
Aspectos clave
Las finanzas tradicionales aún generan flujos ilícitos a una tasa más alta que las criptomonedas, con estimaciones que indican que la actividad AML en sistemas fiduciarios es al menos el doble y una parte significativa pasa desapercibida.
Los marcos AML para criptomonedas deben ir más allá del cumplimiento de casillas y avanzar hacia salvaguardas continuas y aplicables que cubran tanto ecosistemas centralizados como descentralizados.
La Travel Rule contempla un régimen de identificación similar a SWIFT/IBAN, pero su implementación sigue siendo liderada por la industria y costosa debido a los requisitos de cumplimiento en múltiples jurisdicciones.
El seudonimato de la blockchain presenta desafíos de cumplimiento, especialmente cuando las billeteras autohospedadas y los mixers ocultan los orígenes; compartir datos entre plataformas y regiones es crucial.
El progreso depende de un equilibrio: reguladores e industria deben colaborar para establecer estándares y salvaguardas globales que preserven la innovación y cierren las brechas que los criminales explotan.
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Contexto del mercado: La continua presión regulatoria en la UE y otras jurisdicciones sigue moldeando el panorama cripto, con instituciones buscando marcos de gestión de riesgos más claros y caminos de cumplimiento más predecibles. A medida que la liquidez y el sentimiento de riesgo cambian, una infraestructura AML robusta podría acelerar la adopción generalizada al reducir fricciones y aumentar la confianza del usuario. Al mismo tiempo, el debate sobre privacidad versus transparencia se intensifica a medida que las analíticas en cadena maduran y emergen normas de intercambio de datos transfronterizos, influyendo en cómo las empresas diseñan sus herramientas y flujos de cumplimiento.
Por qué importa
Para los usuarios, reglas AML coherentes y aplicadas de manera uniforme en las fronteras reducen la fricción al mover valor entre billeteras, exchanges y custodios. Cuando el cumplimiento es predecible, los consumidores confían en que las actividades legítimas no serán obstaculizadas por procesos opacos o reglas regionales inconsistentes. Para los desarrolladores y exchanges, el mensaje es claro: herramientas interoperables y basadas en estándares que puedan operar en ambos marcos, CeFi y DeFi, serán esenciales. Los sistemas fragmentados crean cuellos de botella, aumentan costos y fomentan la elusión, ya que las empresas enfrentan requisitos divergentes de diferentes reguladores.
Desde la perspectiva del mercado, medidas AML creíbles pueden mejorar la legitimidad de los activos digitales ante instituciones financieras tradicionales, aseguradoras y tesorerías corporativas. También elevan el nivel en gestión de riesgos, atrayendo capital que antes era reacio a la ambigüedad regulatoria. Los reguladores, por su parte, enfrentan el doble desafío de proteger el sistema financiero sin sofocar la innovación. El Reglamento UE 2024/1624 ofrece un marco, pero la aplicación práctica y transfronteriza requerirá diálogo continuo y estándares técnicos compartidos entre jurisdicciones.
En última instancia, el objetivo es transformar el cumplimiento en cripto en un esfuerzo global y cooperativo, en lugar de un mosaico de reglas nacionales. Al alinearse en el intercambio de información, filtrado y estándares de verificación—sin erosionar la naturaleza permissionless y sin fronteras de la blockchain—reguladores y actores de la industria pueden reducir la actividad ilícita sin obstaculizar la actividad legítima. A medida que evoluciona el discurso, el enfoque pasa de “hacer algo” a hacer las cosas correctas de manera consistente, en todas partes, siempre.
Qué seguir observando
Hitos regulatorios en torno al Reglamento AML de la UE 2024/1624, incluyendo guías y cronogramas de aplicación, previstos para 2025–2026.
Mayor adopción por parte de la industria de un sistema de intercambio de información estilo SWIFT para cripto, como se menciona en discusiones regulatorias e industriales.
Avances hacia estándares globales AML para activos digitales transfronterizos y mayor cooperación entre reguladores para cerrar brechas jurisdiccionales.
Desarrollos en análisis en cadena, filtrado de billeteras y monitoreo en tiempo real de transacciones que puedan escalarse en exchanges y custodios.
Fuentes y verificación
Reglamento UE 2024/1624 — Texto legal de la UE y resumen oficial.
Asesoría de la Travel Rule — Aviso de la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) sobre transferencias transfronterizas de cripto.
Sistema SWIFT para cripto — Discusión sobre un intercambio de datos similar a SWIFT para transferencias de activos digitales.
Las blockchains universales se desploman ante demandas del mundo real — Artículo de Cointelegraph sobre desafíos de interoperabilidad en blockchain.
a16z y el Senado eliminan la laguna de activos accesorios — Artículo de Cointelegraph sobre brechas regulatorias y posibles soluciones.
Hacia un marco AML global para cripto: alineando salvaguardas con la realidad en cadena
Las criptomonedas no existen en un vacío legal, y el desafío AML no se reduce solo a desplegar herramientas de filtrado sofisticadas. Se trata de construir un entorno operativo compartido donde la información viaje con la misma rapidez y fiabilidad que el valor. Oliveira destaca que, aunque la Travel Rule proporciona un marco de identificación estilo SWIFT/IBAN, su implementación práctica ha quedado en manos de participantes que navegan un laberinto de leyes nacionales y regionales. El resultado es un enfoque fragmentado que puede crear brechas de seguridad. El Reglamento UE 2024/1624 impulsa el avance, pero también revela una verdad mayor: las regulaciones puntuales no pueden, por sí solas, cerrar la puerta a las finanzas ilícitas. El progreso real requerirá colaboración disciplinada y transfronteriza en estándares de datos, interfaces tecnológicas y protocolos de gobernanza que conecten exchanges, proveedores de billeteras y entidades financieras.
En el núcleo del argumento está el reconocimiento de que la inmutabilidad de la blockchain puede ser una herramienta para detectar actividades ilícitas, no una justificación para controles laxos. El seudonimato en cadena complica las verificaciones de identidad, especialmente cuando los fondos pasan por billeteras autohospedadas o mixers diseñados para ocultar el origen. Por ello, el camino a seguir no es desmontar la privacidad, sino implementar análisis y filtrados escalables y que preserven la privacidad legítima del usuario, al mismo tiempo que revelan patrones ilícitos. En este sentido, la postura AML del sector cripto debe evolucionar de una lista de verificación estrecha a un sistema holístico—que integre bucles de retroalimentación continua, mapeo claro de tipologías y un intercambio robusto de información entre exchanges y regiones.
Dos temas recurrentes en el análisis de Oliveira: primero, el sector público no puede delegar toda la responsabilidad en actores privados. Aunque la industria debe asumir gran parte del costo y trabajo técnico, los reguladores deben establecer estándares aplicables y ofrecer orientación clara sobre cómo lograrlos. Segundo, un marco global de estándares mínimos—implementado en todas las jurisdicciones—podría reducir costos de cumplimiento y mejorar la eficacia de los esfuerzos AML. La experiencia del sector con el cumplimiento multijurisdiccional será un indicador clave de si tal marco puede realizarse respetando la velocidad y apertura que definen los activos digitales. La discusión ya no es si las criptomonedas necesitan salvaguardas AML, sino cómo diseñarlas de manera integral, interoperable y aplicable en todo el mundo sin frenar la innovación.
A medida que continúa el diálogo, los participantes deben demostrar disposición a compartir información que evidencie actividades problemáticas y adoptar mejores prácticas que reduzcan la adaptabilidad criminal. El objetivo general es crear un espacio cripto donde los usuarios legítimos disfruten de transacciones más rápidas, baratas y transparentes, mientras los criminales pierden acceso a esas redes. En resumen, el AML para cripto debe centrarse en claridad, cooperación y coherencia—una arquitectura que escale con las finanzas globales, en lugar de fragmentarlas. Si se adoptan estos principios, el mercado podrá avanzar hacia mayor resiliencia y confianza, permitiendo una participación más amplia sin comprometer la seguridad.