Según el último anuncio del Departamento de Justicia de EE. UU., un hombre de Carolina del Norte, Michael Smith, se declaró culpable hoy (19). Durante los últimos años, utilizó inteligencia artificial (IA) para generar decenas de miles de canciones falsas y, mediante bots automatizados, logró millones de reproducciones en plataformas de streaming como Spotify y Apple Music, obteniendo así millones de dólares en derechos de autor. Este es el primer caso federal en el mundo de condena por fraude en streaming musical mediante IA, y pone de manifiesto la grave amenaza del abuso tecnológico en la industria musical.
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La popularización de la tecnología IA, además de revolucionar la creación artística, ha dado lugar a nuevos tipos de delitos digitales. Según un comunicado del 19 de marzo del Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ), un hombre de Carolina del Norte, Michael Smith, admitió ante el juez federal John G. Koeltl haber conspirado para cometer fraude telemático (conspiracy to commit wire fraud).
El método de operación de esta elaborada estafa resulta sorprendente. Según documentos judiciales y declaraciones del fiscal, las técnicas de Smith se basan en los siguientes pasos clave:
Con este sistema automatizado, la legión de bots de Smith reprodujo esas “músicas falsas” generadas por IA miles de millones de veces. El fiscal federal del distrito sur de Nueva York, Jay Clayton, condenó enérgicamente esta conducta:
“Michael Smith generó miles de canciones falsas con inteligencia artificial y las reprodujo miles de millones de veces. Aunque las canciones y los oyentes eran falsos, los millones de dólares que robó son reales.”
La fiscalía señala que la distribución de derechos en plataformas de streaming suele hacerse mediante un mecanismo de “fondo común” repartido proporcionalmente. Por ello, los más de 10 millones de dólares que Smith obtuvo con datos falsos en realidad privaron a creadores legítimos y titulares de derechos de ingresos que les corresponden.
Con la declaración de culpabilidad de Smith, termina esta que ha sido calificada como la “estafa digital de reproducción más grande del siglo”. Según la ley federal de EE. UU., la conspiración para cometer fraude telemático puede conllevar una pena máxima de 20 años de prisión. Este caso también advierte a las grandes plataformas de streaming musical en todo el mundo, que seguramente implementarán mecanismos más estrictos para defender los derechos legítimos de los creadores frente a futuras amenazas de IA y bots.