Morgan Stanley cree que la reciente adopción acelerada de activos digitales por parte de Wall Street no es simplemente por miedo a quedarse atrás (FOMO), sino una extensión natural tras años de desarrollo en tecnología, cumplimiento y infraestructura de mercado. Esta declaración se produce cuando Bitcoin aún fluctúa cerca de 70,000 dólares y las instituciones financieras tradicionales continúan impulsando ETF, comercio minorista y tokenización de valores, reflejando una actitud de Wall Street que ha pasado de la observación y prueba a la institucionalización, productos y competencia en plataformas.
Morgan Stanley: no es una decisión momentánea, sino parte de la modernización de la infraestructura financiera
Amy Oldenburg, directora de estrategia de activos digitales de Morgan Stanley, afirmó en la Cumbre Digital Asset de Nueva York que la idea de que “las finanzas tradicionales solo ahora entran por FOMO” no es precisa. Señaló que las grandes instituciones financieras han estado preparándose en los últimos años para la modernización de la infraestructura financiera, y ahora están comenzando a lanzar esos avances al mercado. Esto significa que, para Wall Street, los activos digitales ya no son solo instrumentos especulativos de alta volatilidad, sino caminos tecnológicos para mejorar pagos, liquidaciones, emisión de valores y empaquetado de activos.
Las acciones recientes de Morgan Stanley también reflejan esta visión. En enero, solicitó a la SEC la aprobación de ETF vinculados a Bitcoin y Solana. Antes, planeaba ofrecer servicios de comercio de criptomonedas a través de su plataforma E*Trade en 2026, demostrando que su estrategia abarca gestión de activos, corretaje minorista y infraestructura de comercio, en lugar de apostar en un solo punto.
El núcleo de la competencia en Wall Street está cambiando de “poseer criptomonedas” a “reconstruir canales de mercado”
A largo plazo, el enfoque de las instituciones tradicionales ya no es solo permitir a los clientes comprar Bitcoin, sino competir por el acceso y la liquidación en la era de los activos digitales. Un estudio de Morgan Stanley publicado a finales de febrero señala que los activos digitales están entrando en la corriente principal a medida que aumentan su adopción por minoristas e instituciones, y que el marco regulatorio se vuelve más claro.
En las últimas dos semanas, esta tendencia se ha intensificado. ICE, matriz de la Bolsa de Nueva York, colaboró con Securitize para impulsar plataformas de valores tokenizados. Además, la SEC aprobó una propuesta de Nasdaq para permitir la negociación y liquidación de ciertos valores en forma tokenizada. Por otro lado, las autoridades regulatorias bancarias en EE. UU. aclararon que los bancos que posean valores tokenizados no enfrentarán requisitos de capital adicionales solo por su forma en blockchain. Estos avances reducen las fricciones regulatorias para la adopción institucional de productos tokenizados y conectan realmente la infraestructura de criptomonedas con los mercados de capital tradicionales.
El cambio en la regulación impulsa la audacia de Wall Street
Más allá de la lógica comercial, los cambios en el entorno político también son un factor clave en la actitud de Wall Street. La SEC de EE. UU. publicó directrices sobre activos digitales que aclaran cuándo ciertos tokens se consideran valores. Al mismo tiempo, las autoridades regulatorias bancarias adoptaron un tratamiento de capital más neutral para los valores tokenizados, lo que reduce las preocupaciones de los bancos sobre participar en estos negocios. Esto permite a las grandes instituciones financieras diseñar productos y marcos de control interno con mayor claridad, en lugar de explorar en un entorno regulatorio ambiguo.
Además, las reglas de capital se han flexibilizado recientemente para los grandes bancos, lo que en teoría otorga a instituciones como Morgan Stanley y Goldman Sachs, con fuerte presencia en trading, mayor espacio estratégico y de capital para invertir en activos digitales, valores tokenizados y nuevas infraestructuras de mercado. Para los bancos, esto no es solo seguir la tendencia de nuevos activos, sino integrar blockchain en la próxima fase de actualización de la infraestructura financiera.