De acuerdo con investigadores de la Universidad de Toronto, Vector Institute, la Universidad de Cambridge y ServiceNow, un nuevo gusano impulsado por IA demostró la capacidad de identificar vulnerabilidades, generar estrategias de ataque a medida y propagarse de forma autónoma a través de redes. En pruebas dentro de un entorno virtual aislado que contenía 33 sistemas Linux, Windows e IoT, el gusano identificó un promedio de 31,3 vulnerabilidades, comprometió con éxito 23,1 hosts y alcanzó siete generaciones de autorreplicación a lo largo de siete días.
A diferencia de amenazas de seguridad con IA anteriores que dependían de servicios en la nube, este malware ejecutó modelos de lenguaje a gran escala directamente en las máquinas infectadas, permitiendo que los sistemas comprometidos pasaran a formar parte de su infraestructura informática. Los investigadores señalaron que el gusano podía explotar vulnerabilidades divulgadas después del límite de entrenamiento del modelo al ingerir en tiempo de ejecución nuevas alertas de seguridad publicadas, adaptando sus tácticas a diferentes objetivos en tiempo real.