Según los últimos datos on-chain publicados por Santiment, a 27 de abril de 2026, el número de direcciones de Ethereum con saldo distinto de cero ha alcanzado los 189 490 000. En comparación, las direcciones de Bitcoin que mantienen saldo suman alrededor de 59 080 000, lo que sitúa a Ethereum con una ventaja aproximada del 320 % (unas 3,2 veces la escala de Bitcoin). Esta diferencia implica que Ethereum no solo supera ampliamente a Bitcoin en número de direcciones con saldo, sino que también se sitúa por delante de XRP, Cardano, Dogecoin, Chainlink y de las principales stablecoins como USDT y USDC.
Las direcciones de Ethereum superan ampliamente a las de Bitcoin: ¿cómo influyen las diferencias de diseño de red en este indicador?
La diferencia de escala en las direcciones con saldo se debe principalmente a distinciones fundamentales en los objetivos de diseño de ambas blockchains. Bitcoin fue concebido en torno a la escasez y el almacenamiento de valor, con casos de uso centrados en la transferencia de valor y la tenencia a largo plazo, funciones bien delimitadas. Ethereum, en cambio, es una plataforma programable de smart contracts que soporta finanzas descentralizadas (DeFi), transferencias de stablecoins, transacciones NFT, operaciones de staking e interacciones cross-chain. Cada interacción en estos escenarios puede generar nuevas direcciones on-chain o activar smart contracts que crean cuentas temporales, lo que acelera de forma natural el ritmo de crecimiento de direcciones en Ethereum frente a la red de Bitcoin, que se centra en la transferencia de valor de propósito único.
Una dirección con saldo distinto de cero representa una cuenta on-chain que mantiene activos, no un usuario individual. Un mismo usuario puede emplear múltiples direcciones de wallet en distintas aplicaciones, y los exchanges centralizados pueden agrupar direcciones que representan a decenas de miles de usuarios. Por tanto, triplicar el número de direcciones no equivale a triplicar la base de usuarios. La comparabilidad de este indicador radica en que, en periodos similares, el crecimiento de direcciones en Ethereum supera de forma constante al de Bitcoin, reflejando diferencias estructurales en la participación y frecuencia de uso de cada red.
El crecimiento de direcciones de Bitcoin se ralentiza: ¿por qué divergen las trayectorias de datos de ambas cadenas?
Al observar la tendencia a largo plazo de las "direcciones totales con saldo" monitorizadas por Santiment, Bitcoin ha mostrado una curva de crecimiento relativamente plana en los últimos meses, mientras que el recuento de direcciones de Ethereum sigue en ascenso, ampliando la "brecha de adopción" entre ambas. La ralentización en el crecimiento de direcciones de Bitcoin no implica un debilitamiento de su base, sino que refleja dos narrativas de valor distintas. El mercado percibe cada vez más a Bitcoin como "oro digital", un activo que no requiere una actividad on-chain frecuente. Ethereum, por el contrario, actúa como la "capa de liquidación y ejecución" activa de la economía cripto, donde los usuarios crean, transfieren e interactúan constantemente con direcciones.
Los datos de direcciones activas on-chain ofrecen otra perspectiva. Según The Block, en abril de 2026, la media móvil de 7 días de direcciones activas en Ethereum osciló entre 450 000 y 600 000, mientras que en Bitcoin fue de unas 550 000. Aquí la diferencia es mucho menor que la "brecha de 3x" observada en direcciones con saldo. Esto sugiere que la ventaja de Ethereum reside más en la "escala acumulada de cuentas de wallet", mientras que la densidad de participación diaria en transacciones es, en realidad, similar en ambas redes.
¿Los datos de nuevas direcciones diarias y de interacción activa reflejan una auténtica expansión del ecosistema?
En el primer trimestre de 2026, los indicadores de interacción on-chain de Ethereum mostraron una fuerte resiliencia. Según datos de Santiment del 1 de abril, Ethereum promedió más de 788 000 direcciones activas diarias y más de 255 000 nuevas direcciones al día. Cifras previas indican que, en febrero de 2026, las direcciones activas diarias rozaron los 2 millones, con la media móvil de 30 días alcanzando un máximo de 837 200, lo que supone un aumento de aproximadamente el 82 % respecto a hace cinco años y más del 1 100 % en comparación con hace diez años.
Mientras tanto, la histórica caída de las comisiones de gas en la red de Ethereum ha reducido aún más la barrera de entrada para nuevos usuarios. Actualmente, la comisión media de gas on-chain ronda los 0,15 $, eliminando de forma efectiva los obstáculos que antes suponían los altos costes de transacción. El valor total bloqueado (TVL) en DeFi se mantiene en torno a los 108,16 mil millones de dólares, lo que indica que el capital no ha salido masivamente pese a las correcciones de precio. Todos estos factores apuntan a la misma conclusión: el crecimiento de direcciones no se debe solo a la acumulación de "cuentas zombis", sino que va acompañado de auténticas interacciones on-chain y despliegue de capital.
¿Pueden los fondos institucionales y las direcciones de gran acumulación sostener los modelos de valoración a medio y largo plazo?
Aunque el crecimiento de direcciones con saldo responde en parte a la adopción minorista, las tendencias institucionales son igualmente relevantes. Desde principios de 2026, las direcciones de acumulación de Ethereum han registrado entradas diarias consistentemente elevadas, con el total de direcciones de tenencia a largo plazo subiendo hasta unos 25 millones de ETH, lo que supone un incremento de aproximadamente el 20,36 % en lo que va de año. Además, las wallets que poseen entre 10 000 y 100 000 ETH, así como las de tipo "ballena" con más de 100 000 ETH, han seguido aumentando sus tenencias a lo largo de 2026, alcanzando un saldo combinado de unos 24,2 millones de ETH.
El surgimiento de asignaciones de capital institucional está desplazando la narrativa de valoración de Ethereum desde la "difusión minorista" hacia la "asignación estructural de capital". Sin embargo, es importante señalar que el crecimiento de direcciones con saldo no se traduce directamente en el precio del activo de forma lineal. Una dirección puede contener solo una pequeña cantidad de ETH y permanecer inactiva, y estas "direcciones silenciosas" aportan poco a la demanda real. La lógica de valoración centrada en el total de direcciones con saldo debe contrastarse con métricas como la actividad de aplicaciones, la retención de capital y la participación en staking.
¿El liderazgo de Ethereum en direcciones con saldo reconfigurará las narrativas de valor a largo plazo?
La creciente brecha de direcciones con saldo entre Ethereum y Bitcoin está influyendo gradualmente en la forma en que los inversores interpretan el valor de estos activos. En el caso de Bitcoin, la ralentización en el crecimiento de direcciones no ha mermado su base como reserva de valor digital: la acumulación institucional continua y los máximos históricos en tenencias de ETF al contado muestran que la narrativa de Bitcoin ha pasado de la "expansión de base de usuarios" a la "profundidad de capital y fiabilidad de liquidez". Ethereum, por su parte, basa su liderazgo en la amplitud del ecosistema y la frecuencia de interacción.
En los modelos de valoración, esta divergencia implica que, cuando disminuye el apetito por el riesgo y se contrae la liquidez, Bitcoin, con su estructura simple y base institucional consolidada, suele mostrar mayor resistencia a la baja. Cuando el apetito por el riesgo se recupera y sectores como DeFi y RWA retoman su expansión, Ethereum, gracias a su mayor actividad de direcciones y capacidad de capital en el ecosistema, suele exhibir mayor elasticidad de precio.
Señales claras de difusión de adopción on-chain: ¿qué nuevas dimensiones deben considerar los modelos de valoración?
Dado el liderazgo sostenido y creciente de Ethereum en direcciones con saldo, los marcos de valoración tradicionales deben incorporar las siguientes dimensiones:
Primero, la ratio de direcciones activas respecto a direcciones con saldo. Aunque los 189 millones de direcciones con saldo son impresionantes, solo entre el 0,5 % y el 1 % están realmente activas cada día. Mejorar la tasa de conversión de direcciones con saldo a direcciones activas es clave para evaluar la "utilidad real" de la red.
Segundo, la duración y estabilidad de los flujos acumulados de capital. Las entradas continuas en direcciones de acumulación reflejan compromiso inversor a largo plazo; cuando las entradas diarias se estabilizan por encima de 200 000 ETH durante varios meses, esto indica una demanda reforzada a medio y largo plazo.
Tercero, la calidad de las transacciones en un entorno de bajas comisiones de gas. Cuando las comisiones son bajas, el crecimiento del número de transacciones puede inflarse por interacciones baratas. Es necesario filtrar estos datos según el consumo medio de gas por transacción y los tipos de llamadas a smart contracts.
Cuarto, la actividad real de direcciones reflejada en interacciones cross-chain y redes de capa 2. Gran parte de la actividad del ecosistema de Ethereum se ha desplazado a redes de capa 2 como Arbitrum y Base. Su actividad de direcciones y flujos de capital son esenciales para una evaluación completa de la difusión de adopción de Ethereum.
Quinto, la participación en staking y la distribución de validadores. Desde la transición de Ethereum a proof-of-stake, el número de validadores activos, los importes apostados y las variaciones en las colas de salida reflejan directamente la disposición de los usuarios a bloquear capital para obtener rendimientos a largo plazo.
Resumen
Las direcciones con saldo de Ethereum han alcanzado aproximadamente los 189 millones, unas 3,2 veces más que las de Bitcoin, lo que revela diferencias estructurales en la participación de usuarios entre ambas arquitecturas blockchain. Bitcoin sigue consolidando su base institucional como "reserva de valor digital", mientras que Ethereum aprovecha los smart contracts programables para construir una red on-chain de alta interacción, estableciendo una ventaja significativa en métricas de adopción como las direcciones con saldo. Sin embargo, las direcciones con saldo no equivalen directamente a la valoración del criptoactivo; los precios siguen determinados por la demanda al contado, las condiciones de liquidez y las expectativas macroeconómicas. Solo combinando los datos de direcciones con saldo con métricas de actividad, señales de acumulación de capital y calidad del consumo de gas, es posible comprender plenamente los efectos de la difusión de adopción on-chain.
Preguntas frecuentes
P1: ¿El crecimiento en direcciones con saldo conduce necesariamente a una subida en el precio de Ethereum?
Un aumento en las direcciones con saldo indica mayor participación en la red y una base de usuarios más amplia, pero no determina directamente el precio del activo. El precio sigue dependiendo de la demanda de trading al contado, la liquidez del mercado, las expectativas macroeconómicas y el apetito por el riesgo.
P2: ¿Cuál es la razón principal por la que las direcciones con saldo de Ethereum superan ampliamente a las de Bitcoin?
La causa principal reside en las diferencias de diseño de red. Como plataforma de smart contracts, Ethereum soporta DeFi, stablecoins, NFTs y otras interacciones de alta frecuencia en el ecosistema, lo que obliga a los usuarios a crear y utilizar direcciones on-chain de forma constante. Bitcoin, en cambio, funciona principalmente como reserva y transferencia de valor, con un modelo de interacción on-chain más simple.
P3: ¿El crecimiento en el dato de direcciones con saldo está afectado por factores "inflados"?
Sí. Factores clave incluyen: un usuario real puede crear múltiples direcciones; los exchanges centralizados emplean clústeres de wallets que representan a decenas de miles de usuarios; parte del crecimiento de nuevas direcciones proviene de ataques de poisoning y otros comportamientos anómalos; el mapeo entre direcciones activas en redes de capa 2 y la mainnet es complejo. Es necesario contrastar el dato de direcciones con saldo con otros indicadores on-chain para mejorar la fiabilidad de la señal.
P4: ¿Cómo puede utilizarse la información on-chain para determinar si la difusión de adopción sigue en marcha?
Hay que fijarse en cuatro dimensiones principales: la tendencia de nuevas direcciones netas diarias; la relación entre las medias móviles de 30 y 7 días de direcciones activas; la sostenibilidad de las entradas de capital en direcciones de acumulación y tenencia a largo plazo; y la evolución de la participación en staking y el número de validadores.
P5: ¿Cuáles son las lógicas actuales de asignación macro para ETH y BTC?
Bitcoin es ampliamente considerado por las instituciones como herramienta de almacenamiento de valor digital, con una lógica de asignación centrada en su función de cobertura y su prima de escasez en contextos de incertidumbre macroeconómica. La lógica de asignación de Ethereum se centra en la expansión del ecosistema y el potencial de crecimiento de las aplicaciones on-chain, lo que puede traducirse en mayor elasticidad de precio durante periodos de aumento del apetito por el riesgo.




