Ocho meses después del lanzamiento de los ETFs spot de Solana en octubre de 2025, el sector presencia un momento histórico digno de los libros de récords. A mayo de 2026, los ocho ETFs spot de SOL cotizados en EE. UU. han acumulado entradas netas superiores a 1 120 millones de dólares, marcando un récord de 11 jornadas bursátiles consecutivas con flujos netos positivos.
Sin embargo, el origen de estos fondos está experimentando un cambio profundo que merece aún más atención que las propias cifras. El fondo de dotación de Dartmouth College, con una posición aproximada de 3,3 millones de dólares, se ha convertido en el primer endowment de la Ivy League en declarar públicamente la tenencia de SOL. JPMorgan ha iniciado una posición tentativa de unos 523 000 dólares, mientras que Morgan Stanley ha duplicado su exposición, pasando de aproximadamente 15,3 millones a 29,9 millones de dólares. Por su parte, Goldman Sachs ha liquidado la posición en el ETF de Solana que había comunicado en el cuarto trimestre de 2025, valorada en 108 millones de dólares.
Con estos movimientos, se inaugura una nueva fase: los tenedores institucionales de Solana pasan del "quién compra" al "quién intercambia posiciones y quién toma el relevo".
Se abre la ventana 13F
El detonante inmediato de esta oleada de atención fue la publicación concentrada de los informes 13F del primer trimestre de 2026. La normativa estadounidense exige a los gestores institucionales con más de 100 millones de dólares en activos que presenten el formulario 13F cada trimestre. El periodo de divulgación del primer trimestre, entre el 14 y el 15 de mayo de 2026, reveló por primera vez cambios significativos en las posiciones institucionales en ETFs de Solana.
Previamente, el 17 de marzo, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) emitieron conjuntamente un documento aclaratorio que clasificaba oficialmente a SOL como un commodity digital. Esta decisión eliminó una importante barrera de cumplimiento para las instituciones financieras tradicionales y proporcionó el marco necesario para ajustar sus asignaciones durante el primer trimestre.
Del lanzamiento del ETF a la divergencia institucional
Para comprender plenamente los cambios actuales en las posiciones, conviene repasar varios hitos clave:
septiembre de 2025: la comunidad de Solana aprueba la propuesta de actualización Alpenglow con el 98,27 % del SOL en staking votando a favor.
28 de octubre de 2025: los ETFs spot de Solana en EE. UU. inician oficialmente su cotización, con productos de Bitwise, VanEck, 21Shares, Grayscale, Fidelity y otros.
noviembre de 2025: las entradas mensuales en ETFs de SOL alcanzan aproximadamente 419 millones de dólares, el mayor pico mensual hasta la fecha.
17 de marzo de 2026: la SEC y la CFTC aclaran conjuntamente la clasificación de SOL como commodity digital.
primer trimestre de 2026: Goldman Sachs liquida su posición previa de 108 millones de dólares en el ETF de SOL, Dartmouth College inicia una posición de 3,3 millones, JPMorgan entra con unos 523 000 dólares y Morgan Stanley duplica su exposición en BSOL hasta cerca de 29,9 millones.
abril de 2026: las entradas mensuales en ETFs de SOL caen a 38,69–39,93 millones de dólares, el nivel más bajo en seis meses.
10 de mayo de 2026: las entradas netas institucionales en un solo día alcanzan unos 56,6 millones de dólares.
11 de mayo de 2026: se lanza la testnet pública de la actualización Alpenglow y el ETF de SOL registra su mayor entrada diaria en más de dos meses.
14–15 de mayo de 2026: se publican los informes 13F del primer trimestre, desvelando grandes cambios en las posiciones institucionales.
20 de mayo de 2026: Morgan Stanley vuelve a presentar su solicitud para un ETF de SOL, incluyendo provisiones de staking y proponiendo el ticker MSOL.
A 26 de mayo de 2026, los datos de mercado de Gate muestran el precio de SOL en 84,06 dólares, un descenso del 1,43 % en 24 horas y del 51,78 % en el último año. A pesar de ello, los ETFs spot de SOL siguen registrando entradas netas, en marcado contraste con las salidas persistentes de los ETFs de Bitcoin y Ethereum.
Quién entra, quién sale
La comparación de los datos 13F del primer trimestre con el trimestre anterior revela un claro patrón de "rotación" entre los tenedores institucionales de ETFs de Solana.
A continuación, un resumen de las principales posiciones institucionales a cierre del primer trimestre de 2026:
| Institución | Tipo | Producto principal | Valor de la posición (aprox.) | Variación vs. trimestre anterior |
|---|---|---|---|---|
| Electric Capital Partners | Cripto VC | Cartera de ETFs de SOL | 137–138 millones de dólares | Mayor tenedor |
| Goldman Sachs | Gran banco de inversión | Varios productos | 0 | Q4 2025: ~108 millones, Q1: salida total |
| Morgan Stanley | Gran banco de inversión | Bitwise BSOL | ~29,9 millones de dólares | Duplicada desde ~15,3 millones anterior |
| Citadel Advisors | Hedge fund | Exposición a SOL | No totalmente revelada | +760 % aprox. |
| Dartmouth College | Endowment universitario | Bitwise BSOL | ~3,3 millones de dólares | Nueva posición |
| JPMorgan | Gran banco | Bitwise BSOL | ~523 000 dólares | Nueva posición |
Estas cifras proceden de informes 13F públicos y han sido contrastadas por diversos medios especializados.
Entre las salidas, destaca Goldman Sachs. Su informe 13F del cuarto trimestre de 2025 reflejaba una posición de unos 107–108 millones de dólares en el ETF de SOL, que ya no aparece en el primer trimestre de 2026. Al mismo tiempo, Goldman también liquidó su posición en el ETF de XRP y redujo en casi un 70 % su exposición al ETF de Ethereum, manteniendo una posición en el ETF de Bitcoin cercana a 715 millones de dólares.
Este ajuste envía una señal clara: entre los grandes bancos de inversión, el apetito de riesgo por ETFs de altcoins se reduce, concentrando capital en Bitcoin.
En el lado de las entradas, destaca especialmente la participación de Dartmouth College. El endowment de la Ivy League, que gestiona unos 9 000 millones de dólares, mantiene cerca de 3,3 millones en SOL a través del Bitwise Solana Staked ETF, además de 3,5 millones en el Grayscale Ethereum Staked ETF y 7,7 millones en el BlackRock iShares Bitcoin ETF. En conjunto, estas tres posiciones suman unos 14–14,5 millones de dólares, equivalentes al 0,16 % de los activos del fondo. La posición en el ETF de Solana representa aproximadamente el 0,037 %.
Conviene subrayar que es la primera vez que Dartmouth declara este tipo de posiciones. El Bitwise Solana Staked ETF no figuraba en sus informes de enero de 2026. Los endowments se caracterizan por su enfoque conservador y prudente, por lo que su entrada indica que Solana, como clase de activo, está superando los filtros de riesgo más estrictos de la inversión institucional tradicional.
También conviene vigilar a los hedge funds. Citadel Advisors incrementó su exposición a Solana en torno a un 760 % en el primer trimestre. Por su parte, Intesa Sanpaolo (Italia) dio marcha atrás y redujo sus participaciones en el Bitwise Solana ETF de 266 320 acciones a solo 2 817.
Desglose de estrategias: tres algoritmos institucionales
Las instituciones abordan la asignación a ETFs de Solana con estrategias claramente diferenciadas.
Dartmouth College ejemplifica una "estrategia basada en asignación". Su exposición de 3,3 millones de dólares en SOL es insignificante dentro de un portafolio de 9 000 millones, funcionando más como un experimento temprano en una nueva clase de activo. Dartmouth eligió el Bitwise Solana Staked ETF, el único producto del mercado que hace staking del 100 % del SOL desde el primer día. Tras descontar la comisión de gestión del 0,20 %, la rentabilidad neta anualizada por staking oscila entre el 6,31 % y el 6,77 %. Para endowments con horizontes de inversión a largo plazo, la capitalización de rendimientos durante el periodo de tenencia aporta valor adicional.
JPMorgan sigue una "estrategia basada en seguimiento". La posición de 523 000 dólares es irrelevante en su escala global, pero el objetivo real no es el beneficio o la pérdida, sino la monitorización del riesgo. Una vez establecida la posición, el activo entra en un sistema de seguimiento continuo, con evaluaciones periódicas de precio, volatilidad y liquidez.
Morgan Stanley apuesta por una "estrategia orientada al producto". No solo duplicó su exposición en BSOL de unos 15,3 millones a 29,9 millones de dólares, sino que el 20 de mayo volvió a presentar su solicitud para un ETF spot de Solana, incluyendo provisiones de staking y proponiendo el ticker MSOL.
Estas estrategias no son excluyentes. En conjunto, constituyen tres vías de entrada de capital institucional al ecosistema Solana: la base es la asignación de activos por endowments, el nivel intermedio lo forman el seguimiento y la investigación de bancos, y la cima la ocupan los bancos de inversión con la emisión de productos.
Mecanismo de staking: el ancla oculta de las posiciones institucionales
La elección de Dartmouth por un ETF con staking frente a uno spot convencional sugiere que la rentabilidad por staking se está convirtiendo en un ancla oculta para las posiciones institucionales.
Según fuentes públicas, el Bitwise Solana Staked ETF anuncia una posible rentabilidad anual media de hasta el 7 %. Tras descontar la comisión de gestión del 0,20 %, la rentabilidad neta anual se sitúa entre el 6,31 % y el 6,77 %. En comparación, hacer staking de SOL directamente en exchanges centralizados como Coinbase ofrece un 4,25 % anual. El canal ETF proporciona mayor rentabilidad porque BSOL delega el 100 % de los fondos en staking a través del proveedor profesional Helius, aprovechando la escala para reducir costes operativos.
Europa también responde a esta tendencia. En enero de 2026, 21Shares lanzó el Jito Staked SOL ETP en bolsas paneuropeas. Al combinar la rentabilidad base del staking con las recompensas MEV (Miner Extractable Value), la rentabilidad anual acumulada supera el 6 %.
Las rentabilidades por staking no son fijas: dependen del total delegado en la red, el rendimiento de los validadores y la actividad on-chain. Para las instituciones, rentabilidades anuales de este nivel resultan especialmente atractivas en un entorno de tipos bajos en productos de renta fija tradicionales.
Actualización Alpenglow: de narrativa técnica a asignabilidad institucional
El 11 de mayo de 2026, el equipo principal de desarrollo de Solana, Anza, desplegó la actualización de consenso Alpenglow en la testnet pública. El cambio central sustituye el mecanismo Tower BFT por una arquitectura Votor más Rotor, reduciendo el tiempo de finalización de transacciones de unos 12,8 segundos a cerca de 150 milisegundos, una mejora de aproximadamente 85 veces. La votación on-chain se traslada fuera de la cadena, liberando ancho de banda para transacciones de usuarios y reduciendo los costes operativos de los validadores.
Esta actualización recibió un 98,27 % de aprobación de los SOL en staking en septiembre de 2025, con el despliegue en mainnet previsto para el tercer trimestre de 2026.
Desde la óptica institucional, la importancia de Alpenglow va más allá de las métricas de rendimiento. Con tiempos de finalización en torno a 150 milisegundos, la eficiencia de liquidación on-chain supera ampliamente los ciclos de liquidación "T+1" o "T+2" de los sistemas financieros tradicionales. Para instituciones que gestionan grandes volúmenes, la mejora en la certeza de liquidación impacta directamente en la gestión del riesgo de contraparte: cuanto menor el tiempo de finalización, menor la exposición al riesgo.
Los datos 13F ofrecen una confirmación indirecta: el 11 de mayo, día del lanzamiento de la testnet de Alpenglow, los ETFs de SOL registraron su mayor entrada neta diaria en más de dos meses. El despliegue de catalizadores técnicos actuó como detonante a corto plazo para la asignación institucional.
Rasgos estructurales del capital institucional: tres señales clave
La salida de Goldman Sachs ha generado un intenso debate, pero centrarse solo en este hecho puede ocultar cambios estructurales más profundos.
La primera señal es la "resiliencia" del capital. En abril de 2026, las entradas mensuales en ETFs de SOL cayeron a 38,69–39,93 millones de dólares, pero repuntaron con fuerza en mayo, superando los 103 millones el día 19, por encima de los 95–97 millones de los ETFs de XRP en el mismo periodo. Mientras los ETFs spot de Bitcoin y Ethereum registraron salidas netas, los de Solana mantuvieron entradas netas. Incluso con SOL cayendo más del 51 % desde máximos, las entradas de capital continuaron. Este patrón de "caída de precio, entradas persistentes" sugiere, desde la perspectiva de las finanzas conductuales, que el poder de compra no proviene de inversores minoristas que persiguen el precio, sino de instituciones con lógica de asignación independiente.
La segunda señal es la concentración de capital. El BSOL de Bitwise ha absorbido la inmensa mayoría de las entradas en ETFs de SOL, con activos totales entre 850 y 938 millones de dólares. Bajo el efecto Mateo, la ventaja del pionero y las diferencias en el mecanismo de staking aceleran la segmentación del sector.
La tercera señal es la diversidad institucional. Desde hedge funds hasta endowments, grandes bancos y gestoras de activos, la variedad de participantes indica que Solana está penetrando los estándares de asignación de múltiples pools de activos, no solo de quienes buscan riesgo.
Análisis del impacto sectorial
El cambio estructural en las posiciones institucionales en ETFs de Solana impacta en el sector cripto en tres niveles.
En primer lugar, la "productivización" de la asignación institucional está cambiando los puntos de entrada a los activos cripto. Antes, las instituciones participaban comprando tokens directamente, invirtiendo en fondos cripto o mediante acciones proxy como MicroStrategy. Los ETFs ofrecen ahora a fondos de pensiones del S&P 500, endowments, aseguradoras y otras entidades sujetas a deber fiduciario una vía de asignación conforme, auditable y de bajo coste operativo. Seis meses después de su lanzamiento, los ETFs spot de Solana han superado los 1 120 millones de dólares en entradas netas, lo que demuestra la consolidación de este canal.
En segundo lugar, el staking integrado redefine la lógica de tenencia. El valor del ETF de Bitcoin depende únicamente del precio, mientras que los ETFs de SOL—especialmente los que hacen staking—ofrecen rentabilidad durante el periodo de tenencia. Esta diferencia es clave para instituciones con horizonte a largo plazo (como los endowments): rentabilidades anuales del 6–7 % permiten comparar SOL con productos de renta fija, aportando referencias únicas para los comités de inversión en la clasificación de activos.
En tercer lugar, la claridad regulatoria reduce barreras de entrada. El 17 de marzo de 2026, la SEC y la CFTC clasificaron formalmente a SOL como commodity digital. Esto no solo otorga certeza regulatoria a los actuales tenedores de ETFs de SOL, sino que reduce la incertidumbre de due diligence para las instituciones aún indecisas.
Conclusión
El panorama institucional de los ETFs de Solana está experimentando una rotación estructural, más allá del simple balance de entradas y salidas.
La salida de Goldman Sachs y la entrada de Dartmouth reflejan dos filosofías institucionales de asignación de activos en este momento: una orientada al trading, que ajusta posiciones según el binomio riesgo-rentabilidad a corto plazo; y otra orientada a la asignación, que prioriza el valor compuesto a largo plazo.
Los ETFs spot de SOL han registrado entradas netas por valor de 1 120 millones de dólares, una cifra que quizá solo marque el inicio de la evolución de los ETFs cripto. Sin embargo, el cambio de actores revelado por los informes 13F—endowments, grandes bancos, hedge funds—demuestra que la institucionalización de Solana ya no se pregunta "¿es posible?", sino "¿quién asigna, con qué lógica y en qué cuantía?"
La velocidad de avance en esta fase dependerá de tres variables en evolución: la fiabilidad de la infraestructura técnica (despliegue y rendimiento de Alpenglow en mainnet), la madurez de los marcos regulatorios y el atractivo relativo de las rentabilidades por staking en un contexto de tipos de interés cambiantes.
A 26 de mayo de 2026, los datos de Gate sitúan SOL en 84,06 dólares, un descenso del 1,43 % en 24 horas. La divergencia entre precio y flujos de capital continúa, precisamente por lo que el comportamiento institucional merece un seguimiento constante.




