El 23 de julio, según datos de Bloomberg, el EPS Guidance Momentum Score de las empresas que componen el S&P 500 alcanzó un máximo histórico. El porcentaje de compañías que han elevado sus previsiones de beneficios supera ampliamente al de aquellas que las han reducido o mantenido, marcando la mayor desviación positiva registrada hasta la fecha.
Este dato adquiere una relevancia excepcional en el contexto de la temporada de resultados. La orientación sobre beneficios de las empresas (la evaluación prospectiva de la rentabilidad futura por parte de la dirección) suele considerarse una señal con mayor "contenido de información interna" que las previsiones de los analistas. Cuando un gran número de compañías decide simultáneamente elevar, en lugar de reducir, sus previsiones, el mensaje va mucho más allá de simples movimientos en los puntos del índice: son las propias empresas las que, de forma sistemática, muestran un mayor optimismo sobre sus beneficios futuros.
Para los inversores en renta variable estadounidense, esta señal es crucial, ya que podría indicar un cambio fundamental en los motores del mercado: de un "rally narrativo sobre IA" impulsado por la expansión de valoraciones, a un "rally de fundamentales" impulsado por el crecimiento de los beneficios. Este artículo parte del EPS Guidance Momentum Score, desglosa la situación actual de las expectativas de resultados empresariales en EE. UU. y analiza las implicaciones estructurales para el mercado de renta variable estadounidense a futuro.
Visión general del EPS Guidance Momentum Score
El EPS Guidance Momentum Score es un indicador compuesto que mide el cambio direccional en las expectativas de beneficios empresariales. Su lógica central es sencilla: contabiliza, en un periodo determinado, el número de empresas del S&P 500 que elevan sus previsiones de beneficios futuros frente a las que las reducen, así como la proporción entre ambas.
Este indicador despierta gran interés en el mercado porque la orientación sobre beneficios de las empresas aporta un valor informativo único. A diferencia de las previsiones de los analistas, basadas en modelos y datos públicos, la dirección de la empresa dispone de información operativa en tiempo real (pedidos, costes, utilización de capacidad) al emitir su guía. Por ello, los cambios en la dirección de la orientación suelen considerarse un "indicador adelantado" respecto a la publicación de resultados.
El actual máximo histórico de este indicador significa que el número de empresas que elevan sus previsiones supera ampliamente al de las que las reducen o mantienen, lo que se traduce en la mayor desviación positiva jamás registrada. No se trata de una anomalía estadística aislada, sino que refleja un cambio colectivo entre los directivos, que ahora optan por una visión más optimista para los próximos trimestres.
Cabe destacar también que esta tendencia no ha surgido únicamente durante la temporada de resultados. Desde el 31 de marzo, los analistas han ido elevando de forma constante las previsiones de beneficios para los componentes del S&P 500, lo que ha supuesto una revisión al alza acumulada del 3,4 % en las expectativas agregadas de beneficios, el mayor incremento trimestral desde 2021.
Mejora de las expectativas de beneficios: el mecanismo de transmisión desde la orientación hasta los precios de las acciones
La mejora de las expectativas de beneficios tiene un valor analítico mayor que un simple repunte del índice, ya que configura una cadena de transmisión completa desde los fundamentales empresariales hasta el comportamiento de las cotizaciones.
En primer lugar, la dirección de la empresa, en función de su evaluación de los pedidos, los costes y la demanda del mercado, eleva su orientación sobre beneficios. Esta es la señal más directa: las propias compañías creen que podrán ganar más en el futuro.
En segundo lugar, los analistas del lado de la venta responden a la orientación empresarial elevando sus previsiones de BPA. Según datos de FactSet, a principios de julio, 63 empresas del S&P 500 habían emitido anuncios positivos de resultados, frente a 48 negativos, lo que refleja una clara inclinación hacia el optimismo. Las expectativas de los analistas para el BPA operativo del S&P 500 en 2026 se sitúan ya en 340,74 $, un 24 % más que el año anterior.
En tercer lugar, las revisiones al alza del BPA reducen la presión de valoración sobre las acciones. Con el S&P 500 cotizando actualmente a unas 25,6 veces los beneficios históricos, un aumento del 24 % en el BPA reduciría de forma natural el PER adelantado a un nivel más atractivo. UBS prevé un crecimiento del BPA del 20 % para 2026, con un incremento adicional del 12 % en 2027 hasta los 375 $.
En cuarto lugar, el alivio de la presión de valoración y una mayor visibilidad de los beneficios impulsan una mayor asignación de capital a la renta variable. Así se completa el ciclo lógico que va desde el comportamiento microempresarial hasta el rendimiento macro del mercado.
Cambio en los motores del mercado de renta variable estadounidense: de la narrativa de IA al crecimiento de beneficios
En los dos últimos años, el principal motor de las subidas en la renta variable estadounidense ha sido la "narrativa de la IA": una expansión sistemática de valoraciones impulsada por el gasto de capital y las perspectivas de comercialización de la inteligencia artificial por parte de los gigantes tecnológicos. El S&P 500 lleva acumulado más de un 10 % de subida en lo que va de 2026, pero el índice Tech Seven solo ha avanzado en torno al 3,2 % en el mismo periodo. Esta divergencia ya sugiere que la estructura de las subidas está cambiando.
Lo que ocurre ahora es una segunda oleada de impulsores: mientras el crecimiento vinculado a la IA continúa, la mejora generalizada de los beneficios empresariales se está convirtiendo en un apoyo más extendido. Según Bloomberg Intelligence, en el primer trimestre de 2026, casi el 81 % de las empresas del S&P 500 registraron un crecimiento interanual de beneficios, la mayor amplitud de rentabilidad desde la recuperación pospandemia de 2021. El BPA del S&P 500 en el primer trimestre creció un 27 % interanual, superando las previsiones previas en 15 puntos porcentuales. El 84 % de las compañías superó las estimaciones de beneficios y el 81 % batió las previsiones de ingresos.
Esta expansión de la "amplitud de beneficios" implica que la base de las subidas del mercado se está extendiendo desde un puñado de gigantes tecnológicos a un conjunto mucho más amplio de componentes. En su informe de julio, Citi señala que los "Tech Seven" ya no son el único motor estructural del crecimiento de las grandes capitalizaciones. Ahora, un "clúster de crecimiento" que abarca el 55 % de la capitalización del S&P 500 y aporta cerca del 48 % de sus beneficios toma el relevo. Se espera que el BPA de este clúster crezca un 42 % en 2026, constituyendo el núcleo del crecimiento global del 24 % del S&P 500.
Al mismo tiempo, los sectores cíclicos vuelven a superar a los defensivos. El crecimiento de los beneficios de las acciones cíclicas supera al de las defensivas en 14,1 puntos porcentuales, frente a 10,1 puntos hace un año, y esta brecha podría ampliarse hasta los 14,9 puntos. Esto indica que el ciclo económico aún mantiene un impulso alcista.
Contribución de los gigantes tecnológicos a los beneficios: de liderar en solitario a construir en conjunto
En la actual ola de mejora de beneficios, los gigantes tecnológicos como Nvidia, Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta siguen siendo los principales contribuyentes, aunque su papel está pasando de "motor exclusivo" a "uno de varios motores clave".
En el primer trimestre, los Tech Seven registraron un crecimiento interanual del 63,2 % en beneficios, el mayor en casi cuatro años. Sin embargo, lo más destacable es que las otras 493 empresas del S&P 500 también están acelerando su crecimiento de beneficios. Excluyendo a los Tech Seven, el resto del S&P 500 prevé un crecimiento de beneficios cercano al 17 %, el ritmo más rápido desde el cuarto trimestre de 2021.
El 23 de julio (hora de Pekín), Alphabet publicó sus resultados del segundo trimestre: los ingresos totales alcanzaron los 119 800 millones de dólares, un 24 % más que el año anterior y por encima de los 117 020 millones previstos; el beneficio operativo fue de 40 770 millones, un 30 % más interanual; el BPA se situó en 9,11 $. La compañía confirmó además que el gasto de capital para todo 2026 se mantendrá elevado, con una previsión de 195–205 000 millones de dólares, por encima de la estimación anterior de 180–190 000 millones.
Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta prevén conjuntamente un gasto de capital total para el año natural 2026 de hasta 725 000 millones de dólares. Si bien este enorme desembolso presiona el flujo de caja libre a corto plazo, también sienta las bases para el crecimiento futuro de los beneficios.
No obstante, es importante señalar que las perspectivas de beneficios de los gigantes tecnológicos no están exentas de controversia. Algunas instituciones advierten sobre el aumento de costes vinculados a la IA, la demanda tecnológica incierta y la baja eficiencia de conversión de las inversiones como posibles riesgos para los beneficios reales. Otros prevén que el crecimiento del BPA de los Tech Seven podría desacelerarse hasta el 20 % en 2026 y al 15 % en 2027.
Advertencia de riesgo: apuestas asimétricas en un entorno de altas expectativas
Un nivel récord de orientación sobre beneficios es un arma de doble filo. Si bien confirma la mejora de los fundamentales empresariales, también implica que las expectativas del mercado se han elevado considerablemente.
Actualmente, las previsiones de beneficios del S&P 500 han subido más de un 20 % interanual, el ritmo más rápido en casi cuatro años, pero el crecimiento mediano de los beneficios a nivel de empresa es solo del 8 %. Esta diferencia se debe principalmente a un puñado de grandes tecnológicas. Como resultado, el margen de error del mercado se ha reducido al mínimo: si la materialización del crecimiento global depende de que unas pocas compañías sigan ofreciendo resultados excepcionales, cualquier debilidad de una de ellas podría poner en peligro todo el rally sustentado en el optimismo sobre los beneficios.
Un informe de Neuberger Berman del 20 de julio señala que, a medida que los inversores elevaban sus expectativas casi a diario antes de esta temporada de resultados, el mercado se encuentra ahora en una "posición preocupantemente asimétrica": unos buenos resultados pueden no ser recompensados, pero cualquier decepción podría ser castigada con dureza.
Además, la valoración actual del S&P 500 dista mucho de ser barata. A principios de julio, el nivel de precios del índice se situaba en el percentil 95,9 desde 1950, y el BPA en el percentil 99,6. Yardeni Research mantiene un objetivo de 8 250 puntos para el S&P 500 a finales de 2026, pero reconoce que "cuesta imaginar muchas más sorpresas positivas".
Conclusión
El récord histórico de orientación sobre beneficios en el S&P 500 es una de las señales fundamentales más relevantes del mercado de renta variable estadounidense actual. Demuestra que los equipos directivos están elevando de forma colectiva y sistemática sus perspectivas de beneficios, y que este optimismo se está extendiendo de los gigantes tecnológicos a un espectro más amplio de empresas.
Una mejora de las expectativas de beneficios no garantiza automáticamente que las cotizaciones sigan subiendo: gran parte del optimismo ya está descontado en el mercado. Pero sí cambia la lógica del rally: de una subida impulsada por la expansión de valoraciones y la "narrativa IA" a un rally de fundamentales respaldado por el crecimiento de los beneficios. Para los inversores, esto implica que el foco debe pasar de "qué historia cuenta el mercado" a "cuánto están ganando realmente las empresas".
La próxima temporada de resultados será una ventana clave para validar este cambio de lógica. La orientación sobre beneficios ha elevado el listón, y ahora el mercado espera que las empresas lo superen con resultados reales.
Preguntas frecuentes
P1: ¿Qué es el EPS Guidance Momentum Score y por qué es más relevante que los movimientos del índice?
El EPS Guidance Momentum Score compara el número de empresas del S&P 500 que elevan frente a las que reducen su orientación sobre beneficios. Refleja el juicio prospectivo de la dirección basado en datos operativos internos y ofrece una visión más fiel de los fundamentales empresariales que los cambios en los puntos del índice. El actual máximo histórico indica que muchas compañías son simultáneamente optimistas sobre sus beneficios futuros.
P2: ¿Cómo afecta la mejora de la orientación sobre beneficios a los precios de las acciones?
La mejora de la orientación sobre beneficios activa una cadena de transmisión: las empresas elevan su guía → los analistas aumentan las previsiones de BPA → disminuye la presión de valoración → aumenta la asignación de capital a la renta variable. Este proceso cambia la lógica del rally de "expansión de valoraciones" a "apoyo en beneficios", lo que proporciona una base fundamental más sólida para el mercado.
P3: ¿Ha pasado el principal motor del rally de la renta variable estadounidense de la IA al crecimiento de beneficios?
Se está produciendo un cambio, aunque no es un reemplazo total. La IA sigue siendo un motor importante, pero la mejora generalizada de los beneficios empresariales aporta un apoyo más amplio. En el primer trimestre de 2026, el 81 % de las empresas del S&P 500 registró crecimiento interanual de beneficios, la mayor amplitud desde 2021, lo que demuestra que la base del rally se está extendiendo desde unos pocos gigantes tecnológicos a un abanico más amplio de empresas.
P4: ¿Garantiza la orientación récord sobre beneficios que el mercado de renta variable estadounidense seguirá subiendo?
No necesariamente. Las expectativas elevadas implican una baja tolerancia a la decepción: el mercado ya ha descontado gran parte del optimismo y cualquier incumplimiento de resultados podría provocar retrocesos bruscos. El S&P 500 cotiza en niveles históricamente altos y se necesita que los beneficios sigan creciendo para sostener estos niveles. Una mejor orientación es una condición necesaria, pero no suficiente, para nuevas subidas.
P5: ¿Qué empresas están impulsando el crecimiento de los beneficios del S&P 500?
Los gigantes tecnológicos como Nvidia, Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta siguen siendo contribuyentes clave, pero las otras 493 empresas del S&P 500 también están acelerando su crecimiento de beneficios. Citi destaca que el "clúster de crecimiento" (que abarca el 55 % de la capitalización) prevé un crecimiento del BPA del 42 % en 2026, convirtiéndose en la principal fuerza detrás del aumento global de beneficios del índice.




