El 11 de febrero de 2026, la Reserva Federal publicó un histórico documento de investigación elaborado por su equipo, en el que propone formalmente separar las criptomonedas y los derivados cripto de los modelos financieros tradicionales, clasificarlos como una clase de activo independiente y asignarles ponderaciones de riesgo específicas para los requisitos de margen inicial en el mercado de derivados no compensados.
Esta propuesta no supone únicamente un endurecimiento regulatorio: representa el primer reconocimiento oficial, por parte del principal regulador financiero de Estados Unidos, de la naturaleza única de los criptoactivos. El documento deja claro que el modelo tradicional estandarizado de margen inicial (SIMM), ya sea para tipos de interés, renta variable, divisas o materias primas, no puede capturar eficazmente la extrema volatilidad y los riesgos no lineales del mercado cripto. En otras palabras, los modelos de gestión de riesgos que han servido a Wall Street durante décadas ya no resultan efectivos cuando se aplican a los activos digitales.
Adiós al SIMM: una revisión fundamental de la lógica de márgenes en los derivados cripto
Elaborado por las investigadoras de la Reserva Federal Anna Amirdjanova, David Lynch y Anni Zheng, el documento aborda directamente la raíz del problema: los factores de riesgo de los derivados cripto son fundamentalmente distintos a los de los activos tradicionales. El equipo de investigación divide los criptoactivos en dos grandes categorías (criptomonedas flotantes, que incluyen monedas principales como Bitcoin y Ethereum, y criptoactivos anclados, como las stablecoins) y recomienda asignar ponderaciones de riesgo diferenciadas a cada una.

Portada del documento de trabajo del equipo de la Reserva Federal. Fuente: Federal Reserve Board
De forma destacada, el informe propone crear un índice de referencia compuesto en un 50% por activos digitales flotantes y en un 50% por stablecoins ancladas. Este índice serviría como proxy de la volatilidad y el comportamiento conjunto del mercado cripto, permitiendo a los reguladores calibrar de forma dinámica los umbrales mínimos de margen inicial en función del rendimiento en tiempo real del índice.

Índice de referencia cripto, fuente de datos: Federal Reserve Board
Una vez implementado, este mecanismo supondría un cambio fundamental en la lógica actual de cálculo de márgenes. En los mercados tradicionales de derivados, el margen inicial es la garantía que los operadores deben aportar para cubrir el riesgo de impago al abrir una posición. Debido a su volatilidad inherente, los criptoactivos ya exigen ratios de margen superiores a los de la renta variable o las divisas. El núcleo de la propuesta de la Fed es dejar de forzar la inclusión de los criptoactivos en marcos obsoletos y construir, en su lugar, nuevos estándares desde cero.
La volatilidad determina las ponderaciones de riesgo: el caso de Bitcoin y Ethereum
El informe de la Reserva Federal insiste en que la necesidad de ponderaciones de margen independientes para los derivados cripto se deriva de su extrema volatilidad de precios. Tomemos como ejemplo los datos de mercado en tiempo real de Gate: a 13 de febrero de 2026, Bitcoin (BTC) cotizaba a 66 580,7 $, con un volumen negociado en 24 horas de 768,22 M$, una capitalización de mercado cercana a 1,31 B$ y una dominancia del 55,42 %. Pese a su estatus como activo de asignación institucional, el precio de Bitcoin varió un -1,19 % en 24 horas, -30,79 % en los últimos 30 días y un asombroso -32,51 % en el último año.
Ethereum (ETH) muestra una volatilidad similar. Su precio actual es de 1 947,19 $, con un volumen de negociación en 24 horas de 205,33 M$ y una capitalización de mercado de 233,26 M$. Su rango de precios en 24 horas fue de 1 896,71 $ a 2 001,62 $, con una caída del -41,81 % en 30 días y un retroceso anual del -29,34 %.
El modelo de datos de mercado de Gate prevé que el precio medio de Bitcoin para 2026 podría situarse en torno a los 66 054,9 $, con un rango posible entre 62 752,15 $ y 78 605,33 $. Para Ethereum, la media anual estimada es de 1 936,98 $, con un rango de 1 084,7 $ a 2 324,37 $. Este tipo de comportamiento, evaluado bajo el modelo SIMM, daría lugar a sesgos severos en la valoración, ya que no cumple las hipótesis de distribución normal de ninguna clase de activo tradicional.
Del "debanking" a la apertura controlada: un giro regulatorio de 180 grados
La propuesta de la Fed no es un hecho aislado. Ya en diciembre de 2025, la Reserva Federal revocó oficialmente su guía de 2023 que restringía la participación de los bancos en cripto, poniendo fin a la llamada era de endurecimiento regulatorio "Operation Chokepoint 2.0". Aquella directriz limitaba estrictamente que los bancos regulados a nivel federal participaran, directa o indirectamente, en actividades cripto, lo que dificultaba que muchas empresas del sector accedieran a servicios bancarios básicos.
Ahora, la Fed no solo permite a los bancos interactuar con cripto conforme a la normativa, sino que además sugiere abrir cuentas maestras simplificadas ("skinny master accounts") a empresas cripto. Si bien estas cuentas ofrecen menos privilegios que las cuentas maestras tradicionales, suponen la primera vez que las firmas cripto podrían acceder directamente al sistema de pagos y liquidación del banco central estadounidense.
La combinación de un acceso bancario más flexible y ponderaciones de riesgo de margen independientes conforma un paquete normativo integral: lo primero facilita la entrada de fondos regulados y lo segundo establece un estándar para la valoración del riesgo. Esto indica que la Fed ya no considera el cripto como una herramienta especulativa marginal, sino como un mercado financiero emergente que merece un marco regulatorio sistemático.
Impacto en el mercado: márgenes más altos como coste y protección
Para los operadores activos en derivados cripto, la propuesta de la Fed afectará directamente a los costes de negociación y la eficiencia del capital. Unos requisitos de margen inicial más elevados implican que abrir posiciones del mismo valor nominal exigirá aportar más garantías. Por ejemplo, si el ratio de margen actual para futuros de Bitcoin ronda el 15 %–20 %, bajo el nuevo marco de ponderación independiente, el margen para activos cripto flotantes podría elevarse al 25 %–30 % o incluso más.
A corto plazo, esto reducirá el apalancamiento y aumentará los costes de cobertura para las instituciones. Sin embargo, a largo plazo, unos colchones de riesgo más sólidos ayudarán a mitigar el riesgo de liquidaciones en cascada durante eventos extremos de mercado. La causa principal de varias cascadas de liquidaciones largas en el mercado cripto de 2025 fue una cobertura de margen insuficiente y un apalancamiento excesivo. Al calibrar las ponderaciones de riesgo, la Fed pretende guiar el mercado desde estructuras de alto apalancamiento y baja liquidez hacia modelos más sanos y resilientes, con un apalancamiento moderado.
Conclusión: los derivados cripto entran en una nueva era de normalización regulatoria
Al presentar su propuesta de reforma de márgenes en forma de documento de trabajo, la Reserva Federal responde tanto a la rápida expansión del mercado cripto como a la necesidad de sentar las bases para la institucionalización de los criptoactivos. De cara al futuro, el debate regulatorio sobre derivados cripto pasará de cuestionar si regular a centrarse en cómo diseñar una supervisión óptima.
Como plataforma líder de trading cripto regulado, Gate sigue de cerca la evolución normativa en las principales jurisdicciones globales. Ya sea mediante la calibración precisa de modelos de volatilidad o la optimización dinámica de mecanismos de margen, Gate se compromete a ofrecer a sus usuarios un entorno de trading de derivados que cumpla con los estándares regulatorios internacionales y siga siendo competitivo en el mercado.
En esta nueva era, en la que la Reserva Federal otorga a los criptoactivos su propio marco regulatorio, la capacidad de gestión de riesgos (y no el simple apalancamiento) será el verdadero indicador de madurez tanto para las plataformas de trading como para los participantes del mercado.


