El motor de decisiones de IA funciona como el cerebro de todo el sistema de trading. Su objetivo principal es convertir los datos del mercado en decisiones de trading concretas, como comprar, vender, market making o arbitraje. Normalmente, el motor de decisiones integra diversas fuentes de datos, como precios, datos on-chain, sentimiento del mercado y parámetros de riesgo, para generar señales de trading mediante modelos o reglas.
Un proceso completo de toma de decisiones con IA suele incluir los siguientes pasos:
Por eso, la toma de decisiones de IA no se limita a la predicción de precios, sino que es un proceso integral que abarca control de riesgos y gestión de fondos.
Las estrategias de trading pueden originarse a partir de distintos enfoques, como modelos estadísticos, machine learning, lógica de arbitraje o estrategias de market making. La ventaja de la IA es su capacidad para realizar backtesting y optimizar de forma continua los parámetros de las estrategias utilizando datos históricos, logrando así que las estrategias mantengan una cierta estabilidad en diferentes escenarios de mercado.
En la generación de estrategias, la IA no se limita a una única estrategia, sino que puede ejecutar varias a la vez: estrategias de tendencia, de reversión a la media, de arbitraje, entre otras, ajustando dinámicamente la asignación de capital según las condiciones del mercado. Este método permite reducir el riesgo de que falle una sola estrategia.
La optimización de estrategias abarca normalmente varios aspectos:
Gracias al backtesting y la optimización constantes, la IA puede mejorar progresivamente la estabilidad y el ratio riesgo-rentabilidad de las estrategias, haciendo el sistema de trading más robusto.
Una vez generada la estrategia de trading y emitidas las señales, el siguiente paso es la ejecución automatizada de las operaciones. En un entorno de trading on-chain, la ejecución implica no solo colocar órdenes, sino también interactuar con smart contracts; por ejemplo, hacer swaps en DEX, aportar liquidez, prestar o ejecutar arbitraje.
Un sistema de ejecución automatizada debe resolver cuestiones como la selección de rutas de trading, el control de comisiones de gas, el control de deslizamiento y la gestión de operaciones fallidas. Por ejemplo, al operar en exchanges descentralizados, la IA debe elegir la ruta óptima para evitar un deslizamiento excesivo por falta de liquidez. Además, el trading on-chain debe considerar las comisiones de gas; si el gas es demasiado alto, los costes de transacción pueden superar las ganancias del arbitraje.
Un sistema de ejecución automatizada completo suele contar con estas funciones:
El objetivo de un sistema de ejecución automatizada es garantizar que las estrategias de trading se ejecuten de manera fiable, eficiente y a bajo coste; de lo contrario, incluso las mejores estrategias pueden no generar rentabilidad debido a problemas en la ejecución.