Según datos del Korea Exchange, 14 de las 18 empresas que cotizan este año en Corea del Sur están operando por debajo de sus precios de OPI, ya que la incertidumbre del mercado y el cambio en el sentimiento de los inversores afectan a las empresas recién cotizadas.
Las acciones de los sectores tecnológico y de moda han liderado la caída, y los analistas atribuyen el retroceso a OPI sobrevaloradas y a la rápida salida de capital especulativo a corto plazo después de la cotización.
La liquidez interna sigue concentrada en acciones de inteligencia artificial y semiconductores de gran capitalización, lo que limita el flujo de capital hacia empresas más pequeñas y de nueva cotización.
Los observadores financieros señalan que los períodos de bloqueo para inversores minoristas e institucionales han sido endurecidos por los reguladores, pero los vientos en contra macroeconómicos y los desequilibrios de oferta y demanda continúan presionando a las acciones de mediana capitalización.