La medida, descrita la semana pasada, sería sometida por la Receita Federal de Brasil a consulta pública y establecería un impuesto del 3,5% tanto en las compras de stablecoins como en las remesas, tratándolas como cambios de divisas extranjeras sujetas al Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) existente.
La industria cripto brasileña está a punto de cambiar debido a una nueva medida fiscal que se espera sea presentada en los próximos días.
Según Valor Econômico, el gobierno brasileño se está preparando para cerrar lo que muchos consideraban una zona gris, clasificando las stablecoins como activos digitales sujetos a tributación (IOF). La propuesta provendrá de la Receita Federal, que especificará que tanto las compras de stablecoins como las remesas serán gravadas con un 3,5% en sus operaciones.
No obstante, las personas estarán exentas de pagar este porcentaje si no transan más de 10,000 reales brasileños (casi 1,910 dólares) mensualmente. Las empresas que utilicen stablecoins no disfrutarán de este beneficio.

Este movimiento equipararía las transacciones con criptomonedas y las remesas tradicionales, cerrando una laguna que permitía tanto a individuos como a empresas evadir impuestos en estas operaciones.
Los analistas locales explican que la propuesta también incluirá un nuevo nivel de supervisión sobre las instituciones que manejan stablecoins. Tiago Severo, un abogado especializado en cripto, destacó que cualquier persona que opere con cripto para pagos o remesas internacionales “deberá fortalecer la gobernanza, las trazas de evidencia y los controles para prevenir el lavado de dinero, acercándose a un nivel más cercano a la tasa de cambio regulada.”
No obstante, se espera que la medida enfrente una oposición significativa por parte de la industria cripto, ya que seguramente afectará sus operaciones a medida que los clientes abandonen estos negocios locales en favor de alternativas de finanzas descentralizadas.
No está claro cómo o incluso si el gobierno planea aplicar este impuesto a las transacciones fuera del sector de intercambios centralizados, ya que los brasileños también podrán gestionar stablecoins a través de opciones de finanzas descentralizadas y moverlas usando billeteras autoalojadas.
Según estimaciones, si se aplica, el impuesto generaría miles de millones en ingresos para el Tesoro brasileño, ya que las stablecoins mueven hasta 8 mil millones de dólares cada mes en el país.