Durante el testimonio de Altman en un tribunal federal el martes, Sam Altman reveló que Elon Musk había exigido el control de OpenAI y propuso convertirla en una subsidiaria de Tesla en 2018. Cuando otros fundadores cuestionaron qué pasaría con la empresa tras su muerte, Musk respondió: "Quizás debería dejársela a mis hijos". Altman describió la propuesta como "inquietante".
El equipo fundador rechazó el plan de toma de control de Musk, citando el consenso de que "nadie debería controlar la AGI". Tras el rechazo, Musk cortó sus donaciones trimestrales habituales de 5 millones de dólares a principios de 2018 y afirmó que la tasa de éxito de OpenAI sin él era "no 1%, sino 0%".