Según los datos de Jin10 del 16 de junio, el Banco de Japón elevó su tasa de política de 0,75% a 1,00%, el nivel más alto en 31 años, y anunció planes para pausar la reducción de compras de bonos a partir de abril de 2027, manteniendo las compras mensuales de JGB en torno a 2 billones de yenes. El banco central indicó que seguirá ajustando su tasa de política en función de la actividad económica, la evolución de los precios y las condiciones financieras.
Mientras tanto, el Banco de la Reserva de Australia mantuvo su tasa de efectivo en 4,35%, poniendo fin a tres reuniones consecutivas de subidas, citando una inflación elevada persistente. Los miembros del consejo de gobierno del BCE también señalaron un endurecimiento adicional de la política para combatir la inflación.