Según Reuters, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, advirtió el viernes que los reguladores internacionales se enfrentarán a una «lucha inminente» con el gobierno de EE. UU. por los estándares de las stablecoins. Bailey, que preside el Financial Stability Board, destacó una vulnerabilidad concreta: algunas stablecoins de EE. UU. no pueden convertirse fácilmente en dólares sin pasar por intercambios cripto, lo que podría limitar su convertibilidad en una crisis.
El Reino Unido está impulsando un marco más estricto: exige que los emisores sistémicos de stablecoins mantengan al menos el 40% de las reservas en cuentas del Banco de Inglaterra que no devengan remuneración, y el resto en deuda del gobierno británico a corto plazo. En cambio, la GENIUS Act de EE. UU. exige un respaldo del 100% de las reservas y divulgaciones mensuales, pero no requiere el canje directo por parte de los emisores sin intermediarios.