Según ChainCatcher, el fundador de Cap, Benjamin, admitió que el equipo se había comprometido prematuramente con una asignación de airdrop de 11 millones cuando la financiación aún no estaba totalmente confirmada. Debido a cambios en el entorno del mercado, la financiación quedó por debajo de las expectativas, lo que obligó a reducir el fondo del airdrop a 4,2 millones.
Para evitar que los primeros titulares de tokens de rendimiento sufrieran una pérdida de principal, el equipo ajustó el mecanismo de distribución de una asignación lineal a un modelo reestructurado que garantiza que ningún participante pierda dinero. Benjamin también aclaró que una gran cartera señalada por la comunidad por presunta actividad de insiders pertenece a un excolega, no al equipo, y que no utilizó fondos de tesorería del proyecto. Afirmó que el protocolo Cap se mantiene saludable; la reciente caída del TVL se debió principalmente a un aumento de las tasas de préstamo de USDM en Aave MegaETH, lo que provocó la salida de los arbitrajistas, y no está relacionada con la disputa del airdrop.