Según Citi, el 5 de junio el banco elevó su objetivo para fin de año del S&P 500 a 8.100 puntos y ajustó al alza su previsión de beneficios por acción (earnings-per-share, EPS) para 2026 a 350 dólares, citando que la inteligencia artificial todavía está en la fase “intermedia” de un superciclo de gasto de capital. El movimiento se produjo pese a la fuerte caída del mercado desatada por los datos de empleo en EE. UU., con el Nasdaq Composite desplomándose un 4,18% y las acciones de semiconductores cayendo más de un 10%.
La revisión al alza de Citi llega después de que, en el primer trimestre, los beneficios del S&P 500 superaran en un 13,4% el consenso del mercado, un nivel raramente visto fuera de recuperaciones posteriores a una recesión. El banco proyecta un EPS de 2027 de 400 dólares, lo que supone un crecimiento del 14,4%. Si bien mantiene la perspectiva alcista a corto plazo por el desfase frente a las previsiones de los analistas y los reembolsos por aranceles, Citi advirtió que los múltiplos de valoración afrontan presión de compresión, ya que el mercado depende cada vez más del crecimiento real de las ganancias en lugar de expandir las relaciones precio/beneficio para impulsar las ganancias en renta variable.