El 16 de mayo, Elon Musk respondió a una propuesta sobre la estructura de impuestos para un IPO de SpaceX, afirmando que no venderá ninguna acción. El inversor inmobiliario Barrett Linburg había esbozado una posible estrategia fiscal de «zona de oportunidad» que sugería que, si SpaceX saliera a bolsa bajo el ticker SPCX con una valoración de 2 billones de dólares, Musk podría aplazar o evitar impuestos sobre ganancias de capital reinvirtiendo los ingresos en fondos de oportunidades calificados después del periodo de bloqueo.
La propuesta contemplaba inversiones en infraestructura en Starbase de SpaceX en Texas y en el proyecto de fabricación de chips Terafab, con posteriores operaciones de arrendamiento con opción de recompra de activos a SpaceX para la amortización y beneficios fiscales. La breve respuesta de Musk en redes sociales contradijo directamente las especulaciones: «No estoy vendiendo ninguna acción».