Del 5 de junio de 2026 de 18:15 a 18:30 (UTC), ETH cayó bruscamente 1,52% en 15 minutos; el rango de precio fue de 1563,5 a 1590,24 USDT, con una amplitud del 1,68%. Esta caída repentina a corto plazo continuó la tendencia bajista general del día; el pánico se extendió por el mercado y la volatilidad aumentó de forma notable.
El principal impulsor de esta alteración fue la transmisión del riesgo desde el mercado macro. El 5 de junio, el mercado de acciones de EE. UU. registró una caída significativa: el Nasdaq Composite se desplomó un 3% y las acciones de Tesla cayeron más de un 5% durante el día. Al mismo tiempo, el índice de miedo VIX se disparó 3,32 puntos hasta 18,72, alcanzando el máximo de dos semanas, lo que refleja un aumento abrupto en las expectativas del mercado sobre la volatilidad futura. Las criptomonedas, como activos de alto riesgo y alta volatilidad, no pudieron mantenerse al margen ante la ola de ventas sistemáticas provocada por el desplome de las acciones estadounidenses; el capital con aversión al riesgo se retiró en gran escala.
La ruptura técnica también amplificó la presión vendedora. El 5 de junio, ETH confirmó la ruptura del TBO durante el segundo día consecutivo de negociación: rompió el nivel de soporte clave del 6 de febrero, situado en 1747 dólares, y el RSI semanal se encuentra en zona de sobreventa (por debajo de 25). Esto desencadenó un ciclo de retroalimentación negativa, impulsado por el comercio programado y la activación de órdenes de venta por stop-loss. Además, la dominancia de los stablecoins sigue en aumento: la relación ETH/BTC se debilitó, lo que indica que el dinero se está moviendo desde criptoactivos de alto riesgo hacia stablecoins o hacia BTC con mayor fortaleza relativa. También se sumaron riesgos geopolíticos: el tensamiento de la situación en Oriente Medio incrementó la incertidumbre del mercado.
El mercado se encuentra en un estado de miedo extremo, con un índice de Miedo y Codicia de 16. Hay que vigilar si el soporte de 1747 dólares se estabiliza, si el mercado accionario de EE. UU. puede estabilizarse a nivel macro y si el VIX sigue disparándose. El riesgo de volatilidad a corto plazo es alto; se recomienda prestar mucha atención al flujo de fondos on-chain y al panorama de noticias macro, y preparar una gestión de riesgos.