Según Jin10, las operaciones de carry con divisas G10 se han disparado en 2026, ya que la baja volatilidad en los mercados de acciones y de divisas ha reavivado el apetito de los inversores por los diferenciales de tipos de interés. El dólar australiano y la corona noruega, que se benefician de tipos de los bancos centrales más altos por encima del 4%, han subido un 9% y un 10% respectivamente, de forma acumulada desde el inicio del año, frente al dólar estadounidense, mientras que el yen japonés sigue debilitándose a pesar de la intervención reciente de las autoridades.
El análisis de Citigroup muestra que una estrategia sencilla de comprar las cinco divisas G10 con mayor rendimiento y vender las cinco con menor rendimiento ha entregado retornos ligeramente por encima del 4% en lo que va de año, sin apalancamiento. La ampliación de la brecha entre los tipos de política —Australia y Noruega en 4%+; el Reino Unido cerca del 4%; Japón por debajo del 1%; y Suiza en 0%— ha hecho que de nuevo resulten atractivas las operaciones de carry basadas en divisas, ya que las subidas del mercado bursátil empujan la volatilidad a mínimos de varios años.