Según Goldman Sachs, el famoso índice de factores de impulso (GSPRHIMO) del banco se desplomó un 18% en dos días, marcando la mayor caída en dos días desde la pandemia de 2020. La venta masiva fue desencadenada por múltiples presiones: los factores de impulso han subido un 127% desde inicios de año, lo que hace que las posiciones sean vulnerables a la toma de ganancias; los mercados estadounidenses enfrentaron una liquidez reducida antes del feriado del Día de la Independencia; y el posicionamiento se ha vuelto extremadamente concentrado, con la exposición de los fondos de cobertura al factor impulso en el percentil 92 de los últimos cinco años.
A pesar de la fuerte caída, el estratega de Goldman Sachs, Guillaume Soria, señaló señales tempranas de compras en debilidad y recomendó girar hacia sectores defensivos en la segunda mitad de 2026, en particular salud y acciones de defensa europeas. Sin embargo, el banco advirtió que si el desapalancamiento continúa, el factor impulso podría caer hasta un 50% desde su máximo (aproximadamente el doble de la caída actual), dada la extrema concentración del posicionamiento.