Según Goldman Sachs, los rendimientos de los Treasuries de EE. UU. a 10 años al llegar al 5% constituyen un umbral crítico en el que las valoraciones bursátiles enfrentan presión sistémica, advirtió el jefe de trading del banco, Tony Pasquariello. El umbral llega cuando el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, se prepara para liderar su primera reunión del FOMC, mientras los mercados observan de cerca si los rendimientos de los Treasuries a largo plazo limitarán la subida de la bolsa impulsada por el impulso de las inversiones en inteligencia artificial.
Aunque la “línea roja” del 5% aún no se ha superado, Goldman Sachs señaló que la volatilidad del mercado de bonos está moldeando cada vez más la dirección de las acciones estadounidenses. Los estrategas del banco creen que la expansión del gasto de capital en IA sigue siendo el principal sostén de las ganancias bursátiles, y que las previsiones del mercado para el capex de 2027 de los grandes proveedores de nube aún parecen conservadoras, alrededor de 920 mil millones de dólares. Goldman ve la posibilidad de que la cifra supere el billón de dólares. Sin embargo, el aumento del apalancamiento, la dinámica del mercado de opciones y la mayor volatilidad podrían intensificar las oscilaciones de precios en los próximos meses.