Google anunció la nueva función “Selfie for sign-in (inicio de sesión con vídeo de selfie)” en el blog oficial el 23 de julio, a cargo de Claire Forszt, product manager del equipo de identidades y participación, y John Gronberg, director de gestión de productos. Ese mismo día, si después del inicio los usuarios quedan bloqueados fuera de su cuenta o no pueden recibir el código de verificación SMS, podrán volver a grabar un vídeo y realizar una comparación con el archivo guardado, en lugar de los métodos de rescate tradicionales.
Proceso de configuración del inicio de sesión con vídeo de selfie: mecanismo de comprobación de vida
La configuración del “inicio de sesión con vídeo de selfie” de Google se divide en dos pasos: al crear el registro inicial, el usuario realiza una serie de movimientos específicos de la cabeza frente a la cámara del dispositivo, y el sistema captura imágenes del rostro desde múltiples ángulos; durante el uso, el usuario vuelve a grabar un vídeo para la comparación. La comprobación de vida es la tecnología central: al exigir acciones en tiempo real que no puedan pregrabarse, se excluyen los intentos de suplantación mediante fotos, vídeos estáticos o vídeos con deepfake.
Este mecanismo se combina con el sistema de detección de inicios de sesión sospechosos que ya existe en Google, creando una doble protección. En gestión de datos: el vídeo guardado se almacena cifrado; el proceso de registro y comparación debe iniciarse con el consentimiento activo del usuario; el usuario puede eliminar por completo los registros en cualquier momento desde la configuración de su cuenta. La función se implementa por lotes: los usuarios con elegibilidad pueden consultar en la página de activación designada si ya fueron incluidos en la lista.
Segunda utilidad del vídeo de selfie: posible uso opcional tras el consentimiento como material para reconocimiento facial y estimación de edad
Según la página de explicación de Google, este vídeo de selfie se usa de forma predeterminada solo con el objetivo de iniciar sesión en la cuenta; pero si el usuario marca la casilla de consentimiento, Google puede usar el mismo material para mejorar el reconocimiento facial, la estimación de edad y otros métodos de verificación que dependen de características fisiológicas y movimientos. Esto implica que, aunque las imágenes faciales se graban al inicio con fines de “rescate” de la cuenta, podrían convertirse posteriormente en material base para entrenar los modelos internos de Google para la evaluación de edad.
Al responder a Bloomberg, un portavoz de Google recalcó que esta función no está diseñada para la verificación de edad; sin embargo, la página de explicación de Google también indica que, si el sistema determina que el solicitante podría ser menor de edad, bloqueará directamente la creación del archivo de selfie, completando de manera implícita la evaluación de edad ya en el primer paso de activación de la función; solo que en la formulación no se utiliza el término “verificación de edad”.
Antecedentes regulatorios: ola de restricciones sobre redes sociales para adolescentes en Australia y en Francia, Reino Unido y Malasia
En el contexto en el que Google lanza esta función, varias jurisdicciones en todo el mundo están reforzando de forma sucesiva los requisitos de supervisión sobre el uso de redes sociales por parte de adolescentes: Australia ya ha concluido la legislación para limitar el uso de redes sociales por menores; Francia avanza en normas similares; y Reino Unido y Malasia también siguen el mismo ritmo de regulación. Estas normas exigen a las plataformas que, en poco tiempo, ofrezcan mecanismos que permitan identificar la edad real de los usuarios, lo que impulsa a las principales compañías a acelerar la construcción de una infraestructura de verificación de edad basada en biometría.
Google también se asoció con la empresa externa Private ID, utilizando de nuevo la verificación de edad mediante imágenes de selfie para decidir si se otorga acceso a contenido para mayores de edad. La lógica técnica de ello es la misma que la empleada en “Selfie for sign-in”: primero se captura la imagen del rostro y, luego, el algoritmo decide si se permite o no el acceso.
Preguntas frecuentes
¿Cómo evita la función “Selfie for sign-in” de Google la suplantación?
Google usa tecnología de comprobación de vida, exigiendo que el usuario, al grabar, complete movimientos específicos de la cabeza que se realizan en tiempo real y no pueden pregrabarse, para descartar intentos de suplantación con fotos estáticas, vídeos normales y vídeos de deepfake; este mecanismo también se combina con el sistema existente de Google de detección de inicios de sesión sospechosos, creando una doble protección.
¿Google usará el vídeo de selfie con otros fines?
Según la página de explicación de Google, de forma predeterminada el vídeo de selfie solo se usa para el propósito de iniciar sesión en la cuenta; pero si el usuario elige dar su consentimiento, Google puede usar el mismo material para mejorar el reconocimiento facial, la estimación de edad y otros usos biométricos; el usuario puede eliminar en cualquier momento los registros guardados en la configuración de la cuenta, y todas las operaciones requieren que el usuario dé su consentimiento activo para iniciarlas.
¿La función “Selfie for sign-in” ya está disponible para todos los usuarios?
La función se implementa mediante el envío por lotes, de manera gradual para usuarios en distintas regiones, y no se activa de forma completa de una sola vez; los usuarios con elegibilidad pueden visitar la página de activación designada por Google para consultar si ya fueron incluidos en la lista.