De acuerdo con el Mando Central de EE. UU., el 6 de junio Irán lanzó 7 misiles balísticos contra Kuwait y Bahréin, y las fuerzas estadounidenses interceptaron 6 de ellos y uno falló su objetivo. Más temprano el mismo día, las fuerzas de EE. UU. también derribaron 4 drones iraníes con rumbo al Estrecho de Ormuz y atacaron instalaciones de radar costeras iraníes para evitar nuevos ataques. La Guardia Revolucionaria iraní dijo que sus objetivos incluían la Base Aérea Ali Al Salem en Kuwait y el Quinto Flota de EE. UU. en Bahréin.
A pesar de los intercambios militares en curso, Trump afirmó que la situación con Irán “parece estar avanzando bastante bien” y dijo que EE. UU. “pronto resolverá el problema de Irán” mediante medidas diplomáticas o más contundentes. Trump también reveló que Irán actualmente tiene alrededor de un 21%-22% de su inventario de misiles restante. Sin embargo, un frágil acuerdo de alto el fuego sigue bajo presión, ya que Trump exigió modificaciones a un acuerdo preliminar de extensión de 60 días y nuevas negociaciones nucleares, que Irán aún no ha aceptado públicamente.