Según los datos de seguimiento de Jin10, Irán e Israel intensificaron el despliegue militar el 14 de mayo, con el estrecho de Ormuz en el centro de las tensiones. El comandante militar iraní afirmó que controlar el estrecho generaría ingresos económicos equivalentes al doble de los ingresos del petróleo, mientras que el Mando Central de EE. UU. informó que las fuerzas estadounidenses desviaron 67 buques mercantes y permitieron el paso de 15 naves de ayuda humanitaria. El ejército israelí dijo que continuó las operaciones ofensivas en Gaza y atacó 40 objetivos de Hezbolá en Líbano, mientras que el ministro de Exteriores de Irán advirtió que quienes intenten sembrar discordia con Israel enfrentarían rendición de cuentas.
Mientras tanto, el enviado de EE. UU. Vance afirmó que las negociaciones Irán-EE. UU. avanzaban, con un enfoque en canales diplomáticos, aunque Irán rechazó lo que calificó como demandas excesivas de EE. UU.