De acuerdo con un funcionario de EE. UU., el líder supremo de Irán, Khamenei, ha expresado su satisfacción con un acuerdo propuesto, comunicado a través de intermediarios. El acuerdo inicial se centra en la desescalada y en abrir nuevos canales de negociación, mientras que cuestiones complejas, incluidos los programas nucleares y las sanciones, se posponen para etapas posteriores.
Bajo el marco preliminar, Irán no recibirá beneficios económicos inmediatos. Cualquier apoyo financiero o alivio de sanciones dependerá de que Irán cumpla sus compromisos. Los incentivos económicos se proporcionarán de forma progresiva por parte de Washington si Irán entrega uranio altamente enriquecido o desmantela instalaciones nucleares.