
De acuerdo con Coinfomania, citando información pública del 8 de mayo, la “Alianza de Co-Creación de Activos Digitales” (DCC), con Progmat, la empresa de infraestructura blockchain del grupo financiero Mitsubishi UFJ (MUFG), actuando como secretaría, ya inició en mayo los grupos de trabajo y planea poner en marcha el recompra en el mercado a finales de 2026. El tamaño del mercado de recompra japonés es de aproximadamente 1,6 billones de dólares, cerca del 10% del mercado global de recompra de 16 billones de dólares.
Miembros del consorcio e infraestructura blockchain de Progmat
Según la información pública, Progmat fue fundada por MUFG y cuenta con el respaldo de Sumitomo Mitsui Banking Corporation (SMBC) y Mizuho Bank. El grupo de trabajo de la DCC incluye las siguientes instituciones: Mitsubishi UFJ Financial Group (MUFG), Mizuho Bank, SMBC (es decir, los tres principales bancos de Japón), así como BlackRock Japan, Daiwa Securities, SBI Securities, State Street Trust Bank y Tokio Marine Holdings.
Además, de acuerdo con reportes públicos, MUFG, SMBC y Mizuho Bank ya recibieron la aprobación para probar stablecoins denominadas en yenes japoneses, con el objetivo de lanzarlas en la cadena blockchain de Progmat para la liquidación en cadena en el mercado de recompra.
Mecanismo de liquidación T+0 e impacto en la regulación de capital
Según la explicación pública de la DCC, el objetivo central de este plan es combinar la tokenización de los bonos del gobierno japonés con stablecoins en cadena, completar la liquidación atomizada mediante la blockchain de Progmat, lograr liquidez inmediata y las 24 horas del día, con el fin de reemplazar el mecanismo actual de T+1 (liquidación al siguiente día hábil).
En términos de regulación de capital, según lo indicado por la DCC, las posiciones de T+0 pueden abrirse y cerrarse completamente dentro de un día de operaciones, sin permanecer en el balance contable al cierre del día. Esto podría hacer que las transacciones relacionadas no queden sujetas a las reglas de suficiencia de capital, afectando así el cálculo actual de ponderaciones de riesgo y tasas de apalancamiento que limitan la participación activa de los bancos en el mercado de recompra.
Antecedentes globales: datos de tokenización de DTCC en EE. UU.
De acuerdo con información pública, la cámara de compensación de EE. UU. DTCC (Depository Trust & Clearing Corporation) ha procesado operaciones tokenizadas de bonos del Tesoro de EE. UU. por más de 3.300 millones de dólares. Si el consorcio DCC de Japón, tal como está previsto, completa el despliegue a finales de 2026, incorporará al mercado de recompra japonés, que representa alrededor de 1,6 billones de dólares, como participantes en el mercado global de tokenización de bonos gubernamentales.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las principales instituciones miembros del consorcio DCC y la plataforma tecnológica central?
Según la información pública, la DCC tiene a Progmat como secretaría, y Progmat fue fundada por MUFG y cuenta con el respaldo de SMBC y Mizuho Bank. Los integrantes del grupo de trabajo incluyen MUFG, Mizuho Bank, SMBC, BlackRock Japan, Daiwa Securities, SBI Securities, State Street Trust Bank y Tokio Marine Holdings.
¿Cuál es el cronograma específico del plan de recompra tokenizada de la DCC?
Según reportes públicos, el grupo de trabajo de la DCC inició en mayo de 2026; el informe formal que cubre temas legales, fiscales y operativos se planea publicar en octubre de 2026; el objetivo de puesta en marcha del sistema completo es a finales de 2026.
¿Cuál es el posible impacto de la liquidación T+0 en el cálculo del índice de suficiencia de capital de los bancos japoneses?
Según la explicación pública de la DCC, las posiciones de T+0 pueden abrirse y cerrarse completamente en el mismo día de operaciones, sin mantenerse en el balance contable al cierre del día. Esto podría hacer que las transacciones de recompra relacionadas no queden sujetas a las reglas de suficiencia de capital, afectando el cálculo actual de ponderaciones de riesgo y tasas de apalancamiento que limitan la participación activa de los bancos en el mercado de recompra.