Según Jin10, el 6 de junio, el presidente libanés Joseph Aoun acusó a Irán en CNN de incumplir la voluntad del pueblo libanés y de usar Líbano como moneda de cambio en su conflicto con EE. UU. y Israel. Aoun prometió salvar a su país del conflicto «a cualquier costo», al tiempo que señaló que los ciudadanos libaneses están «agotados» por la guerra entre Israel y Hezbollah, la milicia chiita respaldada por Irán.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores iraní Abbas Araghchi negó la acusación y afirmó: «Con base en las declaraciones del señor Aoun, uno pensaría que es Irán el que ocupa una quinta parte del territorio de Líbano, desplaza a una cuarta parte de los libaneses y bombardea Líbano a diario». Araghchi sugirió que, si Líbano fuera realmente la moneda de cambio de Irán, «ya habríamos llegado a un acuerdo», y pidió a Aoun que salve a Líbano de sus «enemigos reales».