Los futuros malayos del aceite de palma se mantuvieron por debajo de 4.500 ringgit por tonelada al 9 de mayo, ampliando las pérdidas recientes y quedando cerca de mínimos de cinco semanas. La fortaleza y debilidad del ringgit frente a otros precios de aceites comestibles presionaron al aceite de palma, mientras que la caída adicional del petróleo crudo siguió pesando sobre el mercado: las perspectivas de negociaciones entre EE. UU. e Irán impulsaron la expectativa de una oferta mejorada, lo que redujo la demanda de biodiésel.
El sentimiento del mercado siguió cauteloso de cara a las estimaciones de exportación de las agencias de encuestas de carga, previstas para publicarse más tarde hoy. El inventario de aceite de palma de India cayó 19% en marzo, tocando un mínimo de tres meses; mientras que las existencias de Malasia disminuyeron por tercer mes consecutivo hasta un mínimo de siete meses, lo que brindó cierto respaldo. Además, Kuala Lumpur se comprometió a ampliar el uso de biodiésel para aliviar las presiones sobre el suministro de combustible en medio de las tensiones en Medio Oriente.