El 16 de junio, al cierre en Nueva York, las divisas no denominadas en USD subieron de forma generalizada. El euro ganó un 0,18% hasta 1,1612 frente al dólar, mientras que la libra esterlina subió un 0,13% hasta 1,3431. El dólar cayó un 0,17% frente al franco suizo hasta 0,7931.
Entre las divisas vinculadas a materias primas, el dólar neozelandés avanzó un 0,26%, mientras que el dólar australiano y el dólar canadiense cotizaron relativamente planos. Las divisas europeas también se fortalecieron, con la corona sueca al alza un 0,44%, la corona noruega subiendo un 0,65% y el zloty polaco avanzando un 0,44%.