Según Rappler el 26 de junio, el Bangko Sentral ng Pilipinas (BSP) anunció el Memorando N.º M-2026-027, que permite a los bancos excluir temporalmente las pérdidas no realizadas en valores gubernamentales en pesos de los cálculos de capital regulatorio. El alivio, vigente desde el 1 de abril hasta el 31 de diciembre de 2026, busca amortiguar el impacto de la volatilidad del mercado provocada por las tensiones en Medio Oriente que elevaron los rendimientos de los bonos y redujeron el valor de los activos.
El exvicegobernador del BSP, Diwa Guinigundo, advirtió que el alivio temporal podría generar riesgo moral, lo que genera preocupaciones de que los bancos puedan asumir más riesgos si esperan que los reguladores los protejan de futuras perturbaciones del mercado. Moody's Ratings calificó la medida como "credit negative", señalando que los bancos filipinos mantienen alrededor del 30% de sus activos en valores gubernamentales, y aproximadamente el 40% clasificados como valor razonable a través de otros resultados integrales (FVOCI) y, por lo tanto, expuestos al tratamiento de mark-to-market.