De acuerdo con investigadores de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de Stanford, se han identificado satélites rusos como la fuente de una interferencia generalizada de GPS que afecta a Europa desde Noruega hasta España, llegando tan lejos como Groenlandia y Canadá; un hallazgo detallado en un artículo preprint publicado el 2 de junio.
Al analizar datos públicos de receptores GNSS terrestres entre enero de 2019 y abril de 2026, el equipo encontró 75 días con al menos un evento de interferencia a gran escala en la banda de frecuencia GPS L1 (1575,42 megahercios). Cada ráfaga duró menos de 10 segundos, pero era detectable simultáneamente desde múltiples estaciones terrestres en Europa. Al calcular el área de cobertura de la señal, los investigadores determinaron que la fuente de la interferencia se encuentra al menos a 1.200 kilómetros sobre la Tierra. Las interrupciones ocurrieron en su mayoría durante el horario laboral europeo los martes, miércoles y jueves.