Según NOTUS, el gobierno de EE. UU. negocia participaciones voluntarias de capital con las principales empresas de IA, y el CEO de OpenAI, Sam Altman, lidera las conversaciones con funcionarios de la Casa Blanca. La estructura propuesta imita el modelo del fondo permanente de Alaska, canalizando las ganancias económicas generadas por la IA hacia los hogares estadounidenses mediante dividendos.
El senador Bernie Sanders planea presentar en junio de 2026 una propuesta más agresiva y obligatoria, proponiendo un impuesto único del 50% sobre las acciones de las principales firmas de IA, obligándolas a ceder la mitad de su capital y sus puestos en el consejo para supervisión democrática de las decisiones empresariales.