Según Reuters, el 13 de julio Arabia Saudí llevó a cabo ataques en el aeropuerto de Sanaa para impedir que una aeronave civil iraní aterrizara, lo que marca el primer vuelo directo iraní anunciado públicamente a la ciudad en casi una década. El portavoz de los hutíes, Yahya Saree, afirmó que los ataques señalan el fin de una fase previa de desescalada y advirtió que Arabia Saudí se enfrentará a consecuencias.
Los hutíes anunciaron después la movilización total y advirtieron que podrían atacar aeropuertos saudíes e instalaciones estratégicas si fueran sometidos a nuevos ataques militares. Arabia Saudí no ha confirmado la operación. El incidente genera preocupación por la fragilidad del alto el fuego mantenido desde 2022 y por los posibles riesgos para la navegación en el mar Rojo.