De acuerdo con The Economist, Corea del Sur empezará a gravar las ganancias individuales de criptomonedas a partir del 1 de enero de 2027. Los ingresos que superen los 2,5 millones de won al año se clasificarán como ingresos diversos y se gravarán con una tasa fija del 20%. Los contribuyentes deben presentar y pagar el impuesto sobre la renta antes del mayo siguiente.
Las ganancias de transacciones de cripto realizadas antes de finales de 2026 seguirán estando exentas de impuestos; sin embargo, los inversores aún están sujetos a un escrutinio del origen de los fondos. Los profesionales fiscales advierten que demostrar el historial de las transacciones —especialmente entre exchanges extranjeros, carteras personales y protocolos de finanzas descentralizadas— supone mayores dificultades que la propia obligación tributaria. El gobierno está implementando requisitos de reporte de datos para exchanges nacionales y ampliando los sistemas de intercambio de información transfronterizo, aunque los profesionales señalan que hace falta una guía más clara sobre el alcance de la tributación y los métodos de valoración de activos.