De acuerdo con Standard Chartered, el 18 de mayo Geoffrey Kendrick, director global de investigación de activos digitales del banco, predijo que los activos tokenizados on-chain alcanzarán 4 billones de dólares para finales de 2028, y que las stablecoins y los activos del mundo real (RWA) aportarán cada uno 2 billones de dólares.
Standard Chartered espera que los protocolos DeFi maduros con una gestión de riesgos sólida y escalabilidad sean los principales beneficiarios de esta tendencia. Kendrick destacó la ventaja central de DeFi: la composabilidad, donde el mismo activo puede al mismo tiempo generar rendimiento, servir como colateral y mantener la liquidez. Para ilustrarlo, el banco citó el fondo BUIDL de BlackRock tokenizado en U.S. Treasury, que ofrece un rendimiento aproximado del 4% de Treasury y que puede convertirse en sBUIDL para usarse como colateral en protocolos de préstamos. El banco también señaló que los activos on-chain actuales son aproximadamente 1.000 veces más pequeños que los activos off-chain, lo que sugiere que la tokenización de activos de nivel institucional será un motor clave del crecimiento. Los datos muestran que los activos de Aave han alcanzado escalas comparables a la del 38º banco de EE. UU. más grande, y que los volúmenes diarios de préstamos con stablecoins on-chain ya superan los 1,5–2 mil millones de dólares.