El primer ministro británico Keir Starmer acusó esta semana a Elon Musk de incitar disturbios en el Reino Unido. Musk había afirmado, haciendo referencia al asesinato del joven de 18 años Henry Nowak, que la política oficial de la policía exige que los agentes discriminen a las personas blancas. Starmer respondió que Musk está “avivando la división” en el Reino Unido y subrayó que “en Gran Bretaña, somos personas racionales y tolerantes” que responden con calma ante este tipo de sucesos trágicos.
Nowak fue apuñalado por un hombre sij; las imágenes de la cámara corporal publicadas esta semana mostraron que el atacante afirmó falsamente ante la policía que Nowak había usado insultos raciales contra él. Las declaraciones de Musk parecen haber confundido la falsa acusación del atacante con una supuesta política real de la policía.