Según ChainCatcher y el analista cripto Omkar Godbole, los vientos macroeconómicos en contra están pesando actualmente sobre la disposición al riesgo pese a los avances regulatorios. El pasado viernes (16 de mayo), el índice de volatilidad del mercado de bonos del Tesoro de EE. UU. (MOVE) se disparó un 14,7% hasta 79,87, su nivel más alto desde el 7 de abril. Mientras tanto, el tipo de cambio dólar-to-yen en EE. UU. se aproximó a 159, acercándose al nivel de 160 en el que el banco central de Japón podría intervenir. El aumento de la volatilidad de los Treasuries y los posibles ajustes del carry trade en yenes podrían desencadenar una reducción de apalancamiento en los mercados financieros globales. Además, el WTI y el Brent han superado ambos los 100 USD por barril, y funcionarios de la IEA advirtieron que el inventario comercial global de crudo está disminuyendo rápidamente debido a conflictos regionales y que podría agotarse en cuestión de semanas.
La presión macroeconómica está eclipsando temporalmente el impacto positivo del avance de la Clarity Act a través del Comité de Banca del Senado de EE. UU. la semana pasada. En un desarrollo separado, los ataques a puentes entre cadenas se han multiplicado este año: los hackers robaron aproximadamente 328 millones de USD en ocho incidentes importantes, lo que subraya riesgos persistentes de seguridad de la infraestructura en la industria.