Tom Lee y Peter Brandt predicen que el S&P 500 alcanzará los 8.000 para finales de 2026. Lee prevé un camino en tres etapas: el índice se moverá hacia 7.700, retrocederá un 10-15% y, luego, repuntará por encima de 8.000 hasta fin de año, respaldado por unos beneficios más sólidos y una mejora de las valoraciones. El análisis técnico de Brandt muestra un patrón de triángulo ascendente con la resistencia actual en 7.630; un cierre diario por encima de este nivel confirmaría una ruptura alcista que apuntaría a 8.000.
Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Deutsche Bank han alineado sus objetivos del S&P 500 a final de año cerca de 8.000, citando el gasto en inteligencia artificial y la solidez de los beneficios corporativos como factores impulsores. Ambos analistas señalan un posible riesgo de corrección entre agosto y octubre antes de una recuperación hacia fin de año.