Según Axios, hoy la administración Trump está implementando una estrategia de escalada gradual contra Cuba y ha redactado múltiples planes de contingencia militares en caso de que el régimen cubano enfrente una crisis este verano. Funcionarios de EE. UU. están endureciendo las sanciones económicas e imponiendo sanciones secundarias al conglomerado militar-industrial cubano GAESA, lo que obliga a empresas extranjeras, incluidas la minera canadiense Sherritt International y las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd, a suspender sus operaciones en Cuba.
El Comando Sur de EE. UU. realizó recientemente un simulacro tipo mesa de negociación para analizar opciones de respuesta en escenarios que involucran protestas masivas y represiones gubernamentales durante el calor del verano en Cuba, así como cortes de energía y escasez de suministros. Aunque el presidente Trump no ha aprobado un plan de invasión, ha ordenado que las fuerzas militares permanezcan en estado de alerta.