De acuerdo con informes de medios estadounidenses, el 16 de mayo el Departamento del Interior de la administración Trump anunció un proceso de permisos simplificado para proyectos petroleros en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska, con el objetivo de lograr un plazo de revisión y aprobación de 30 días para los proyectos elegibles. La iniciativa busca acelerar la producción de crudo en la región ártica de EE. UU. y beneficiaría a las empresas que mantienen concesiones en la reserva, incluidas ConocoPhillips, Santos y Repsol, con proyectos como el de ConocoPhillips Willow que se someterían a una revisión gubernamental más rápida.
El anuncio coincide con el conflicto en Irán, durante el cual se ha interrumpido aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo en el Golfo Pérsico, lo que ha llevado a la administración a presionar a las compañías petroleras estadounidenses para que aumenten la producción.