El 22 de junio, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que exige a las agencias federales de EE. UU. acelerar la migración a la criptografía poscuántica, con sistemas de alto impacto y activos de alto valor obligados a adoptar firmas digitales resistentes al quantum para el 31 de diciembre de 2031. La medida, titulada Securing the Nation Against Advanced Cryptographic Attacks, también establece un plazo del 31 de diciembre de 2030 para que las agencias apoyen el establecimiento de claves resistentes al quantum.
La orden pretende proteger las redes gubernamentales contra futuros ataques de computadoras cuánticas que podrían romper cifrados de uso generalizado como RSA y los algoritmos de curvas elípticas. La Casa Blanca enmarcó la acción como parte de una estrategia de seguridad nacional para mantener el liderazgo de EE. UU. en tecnología cuántica mientras se salvaguardan los datos sensibles del gobierno.