Según CoinDesk, el 24 de junio, la exfuncionaria de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del Reino Unido, Isadora Arredondo, declaró que el avance de Gran Bretaña para convertirse en un "centro cripto global" se ha ralentizado debido a que los recursos regulatorios han sido desviados por el Brexit, la respuesta a la pandemia y múltiples escándalos financieros. Arredondo, ahora vicepresidenta de Política Global en Hedera, señaló que, si bien las instituciones del Reino Unido y los mercados mayoristas exploran activamente la tokenización a través de proyectos como los entornos de prueba de valores digitales, las startups y las empresas cripto orientadas al consumo siguen sujetas a marcos regulatorios obsoletos que requieren procesos de aprobación largos y complejos.
A diferencia del marco MiCA de la Unión Europea, el Reino Unido carece de normas específicas para estos segmentos, lo que crea una brecha entre las ambiciones de la política cripto y la práctica regulatoria.